sábado, 17 de febrero de 2018

La visión alcalaína de la Independencia de Cataluña en 1932



Ismael Almagro Montes de Oca


      El mismo día que se proclamó la II República, el 14 de abril de 1931, Francesc Maciá proclamaba la República catalana. Varios días más tarde, se dio marcha atrás tras la promesa del gobierno de conceder cierta autonomía a dicha región.

      
       Los alcalaínos no fueron ajenos a esta situación y muchos expresaron su rechazo a las pretensiones soberanistas catalanas mandando un escrito a los regidores el 21 de mayo de dicho año, aunque el alcalde, José Sandoval Moreno, que ya se había hecho eco de los sentimientos de los vecinos, había mandado dos días antes un telegrama al presidente del congreso de los diputados:

“Se dio cuenta, con lectura integra, de un escrito fecha 21 del actual que suscriben Don Agustín Pérez y otros en el que protestan y piden se eleve dicha protesta ante las Cortes y Poderes constituidos contra la pretensión de la Región Catalana atentatoria a la soberanía Nacional que revela el Estatuto Catalán por lo que piden su no aprobación: la Presidencia manifiesta que el día 19 de los corrientes, interpretando el sentir de este vecindario, dirigió un telegrama al Sr. Presidente del Congreso de los Diputados protestando de la aprobación del Estatuto Catalán, a cuya Región se le debe conceder autonomía administrativa, pero no independencia o desmembración del territorio Nacional y Soberanía, sobre todo lo cual, enterada la Corporación lo aprueba y ratifica y que se haga saber a Don Agustín Pérez, primer firmante del escrito, de que se da cuenta.”



NOTA

Libro de actas de Sesiones del Ayuntamiento pleno. Libro 22 folio 22. Punto 4º de la Sesión ordinaria del 23 de Mayo de 1932

sábado, 10 de febrero de 2018

Eléctrica Nuestra Señora de los Santos.Una empresa centenaria (y IV)



7.- El capital humano: cien años de electricistas

      Aunque el registro de personal de la empresa comienza a partir de los años cuarenta y, consiguientemente desconocemos todo lo relativo a los primeros treinta años de su existencia, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que, el número de personas que han prestado servicios a la "Fábrica de la Luz" en este siglo debe rondar el centenar de personas y lo hacemos desde la certeza de que desde 1940 hasta nuestros días han sido 75 las personas que han tenido una vinculación contractual con la empresa así como que a ellas habrán de añadírseles todas las que prestaron sus servicios en aquellos treinta primeros años.

      Nos consta que tanto para la puesta en marcha del primitivo motor de gas pobre y la instalación de sus equipos complementarios como para el tendido del cableado por el pueblo, se contó con la dirección "del inteligente perito mecánico-electricista (gaditano) don Antonio Costa..." , si bien, aunque no nos consten sus nombres, también debió contarse con el concurso de, al menos, un encargado de máquinas, un engrasador y un peón que serían los encargados de operar con el motor, mantenerlo y ponerlo en funcionamiento diariamente, así como con la participación de un oficial electricista que debería encargarse tanto de todo lo relativo al mantenimiento y conservación de las instalaciones eléctricas como de dar las altas y bajas de abonados correspondientes y junto ellos era necesario que prestasen igualmente sus servicios tanto un administrativo que llevase todo lo relativo a contabilidad como un cobrador que recaudase, diariamente, el importe que satisfacían los abonados por cada bombilla " a tanto alzado".

      Los primeros operarios, responsables de estos menesteres, de los que conocemos sus nombres son aquellos que los desempeñaban en 1943, momento en que Eloy Cerejido García era el encargado de máquinas (59); José Pérez Sánchez intervenía como engrasador de los dos motores; Juan Fernández Díaz y Alfonso Moreno Puerto actuaban como peones y Juan Muriel Guerra como oficial electricista (60) al tiempo que suponemos que las tareas administrativas eran compartidas por Antonio Serrano de la Jara y Antonio Moreno.

Eloy Cerejido García

      Plantilla que, una vez se produjo la conexión de la eléctrica alcalaína con la red de sevillana a través de Medina, a partir de 1047 (61), variará, sustancialmente, para pasar a estar integrada por 3 electricistas, uno de los cuáles compatibilizará sus trabajos con el de cobrador (62) dando origen a una situación que persistirá hasta bien entrados los años 90 del siglo XX, momento en que dejarían de cobrarse los recibos a domicilio (63) y la eléctrica se quedó con sólo dos electricistas: Andrés Barrios y mi hermano Manuel Almagro.

       Llegados a este punto, no puedo dejar de pasar la oportunidad de reseñar que Manuel Almagro, al día de la fecha, no sólo es el trabajador con más antigüedad de la "Fábrica de la Luz" sino que al mismo tiempo es el continuador, durante más de medio siglo, de la vinculación de mi familia con esta empresa (64).

      En base a la afirmación que antecede, podemos concluir que, durante al menos cincuenta años, la eléctrica ha contado con tres electricistas uno de los cuáles, el Oficial de mayor graduación, ejercía como encargado de las instalaciones, mientras los otros dos compatibilizaban las ocasionales averías, altas y bajas de abonados con la toma de lecturas de contadores y el cobro de recibos (65), aunque tampoco podemos olvidar que, bien por vacaciones del personal bien por acumulación de tareas, han sido numerosas las contrataciones de personal eventual que, siguiendo una política muy arraigada en la empresa, siempre dio un trato preferencial a los hijos de los trabajadores (66) y una oportunidad a aquellos jóvenes que estuvieron interesados en el oficio (67).

      El nombre del primer cobrador del que tenemos constancia, documentada, es Francisco Guerra Jobacho (68) al que seguirían en el desempeño de dicha labor durante muchos años Felicísimo Vázquez Alonso y Diego Puerto Gallego (69).

Francisco Guerra Jobacho

      Si por el contrario nos centramos en la parte administrativa habremos de reseñar que, durante la segunda mitad del siglo XX, aquella estuvo atendida básicamente por dos personas: Luís Blanco Benítez (70) y Luis Fernández Gallego (71) quienes en cuarenta años pasaron por las etapas de hacer los recibos a mano, con una máquina electrónica que sería el precedente de los ordenadores y, en sus últimos años, pusieron las bases para la informatización de la toma de lecturas y elaboración de recibos que sería culminada por sus sucesores en la oficina: Mónica Moreno, Moisés Rodríguez, Juan Portillo, Milagros Puerta y Antonio Arjona, además de otros que, en ocasiones, han desempeñado labores de refuerzo.

Luis Fernández Gallego

       En lo tocante a la labor Gerencial, según hemos anticipado, aquella fue desempeñada por Antonio Serrano de la Jara desde la creación de la empresa hasta su fallecimiento, siendo sustituido por su yerno Antonio Moreno Gallego primero y por su hijo Francisco Serrano Espinosa después (72) quién cedería el testigo a Luís Blanco Benítez y este, a su vez, a Mónica Moreno Sanjuán que sería reemplazada por Juan Portillo y se mantendría en el cargo hasta Diciembre de 2007 en que dicho cometido ha sido asumido por José Alfonso Perales Moreno, tataranieto del fundador y quinta generación de la misma familia que, un siglo después, continua al frente de una empresa que, a pesar de los cambios experimentados en el sector eléctrico en este largo tiempo y a la tendencia a la concentración de las suministradoras locales en manos de las grandes multinacionales, sigue manteniendo el mismo carácter que el primer día.

       Por otra parte, tampoco podemos obviar que, a lo largo de este siglo, en la electrica, además del "personal de plantilla", cada vez que hubo necesidad de acometer trabajos extraordinarios, se recurrió también a contratar personal eventual así ocurrió, por ejemplo, en 1946, en el contexto de la conexión de la red de suministro con la de Medina Sidonia, cuando se contrataron albañiles y peones para habilitar las casetas que debían albergar los nuevos centros de transformación (73) o, durante los veranos de los años 1968 a 1973, en que se hizo lo propio con un buen número de peones (74) para que, bajo la dirección de Gabriel Almagro Rodríguez, ejecutasen los trabajos de sustitución en todo el trazado de la línea Medina-Alcalá de los viejos postes de madera por otros metálicos que estaban llamados a servir de apoyo a una nueva red provista de cables con mayor sección (75) que permitiese tanto mejorar las condiciones del suministro como atender a la cada vez más creciente demanda de los alcalaínos(76).

       De cualquier forma, también es reseñable que, desde entonces, el personal de la plantilla se dedicaría, básicamente, a la función de la gestión ordinaria del servicio mientras que los trabajos extraordinarios empezarían a contratarse con empresas especializadas (77).

Gabriel Almagro Rodríguez

8.- Los últimos treinta años.

       Desde mediados de los años setenta la Eléctrica contaría tanto con una moderna y suficiente línea de abastecimiento desde Medina como con un funcional conjunto de redes de distribución dentro del municipio, que se organizarán en torno a un centro de transformación principal, ubicado en la antigua "Fábrica de la Luz", y otros secundarios dispuestos por diferentes zonas. Dichos centros de transformación permitirían que, a principios de la década de los ochenta, se pudiese aplicar en nuestra ciudad el programa de "electrificación rural" que promovió la primera Diputación democrática con el concurso del Ayuntamiento, la eléctrica y los propios vecinos (78) interesados, permitiendo extender los beneficios de la luz eléctrica hasta los parajes del Pozo Abajo, Patrite, los Santos, Cañada de Maina y Puerto de la Parada (79).

       Años más tarde serían un grupo de propietarios de fincas rusticas, ubicadas en los márgenes de la antigua carretera de Algeciras, los que constituirían una comunidad de usuarios para promover la instalación de una nueva línea que llevase la energía eléctrica hasta el extremo sur del término alcalaíno en la finca "La Parrilla" después de abastecer tanto al Polígono Industrial de la Palmosa como a las fincas del Larios, Alberite, el Peso o el Jautor.

      Sin embargo, a mediados la década de los ochenta, pese al importante incremento de abonados y el creciente aumento del consumo experimentado en Alcalá, aun cuando tenía líneas y equipos suficientes para garantizar el abastecimiento, la preocupación de Francisco Serrano estribaba en la búsqueda de una segunda conexión a las redes de su suministradora, Sevillana de electricidad, que procedente de una subestación distinta a la de Medina, propiciase que Alcalá tuviese se asegurase el suministro por dicha segunda línea cuando en la otra hubiese algún tipo de averías (80); alcanzando finalmente, en 1988, un acuerdo con Sevillana por el que si bien la eléctrica alcalaína tendría una conexión con la subestación de Vejer de la Frontera a través de una línea que montaría entre Benalup-Casas Viejas y Alcalá, en contrapartida, la explotación de dicha línea correspondería a Sevillana de electricidad (81) que de esta manera se introducía en el término municipal de Alcalá. De cualquier forma, la puesta en funcionamiento de esta segunda línea necesitaría de un nuevo centro de transformación en el que ubicar un intercambiador que propiciase que, al saltar una línea, entrase en uso la otra en una cadencia de 30 segundos (82) de modo que Alcalá se convirtió en el único municipio de la provincia de Cádiz con el suministro eléctrico garantizado por dos líneas con fuente de abastecimiento distintas.

      Tras el fallecimiento de Francisco Serrano, a principio de los años noventa, la empresa pasaría a manos de sus sobrinos Antonio, José y María Josefa Moreno Serrano (83) y más recientemente a los hijos de estos, cuarta generación de la familia Serrano que, pese a la presión que ejercen las grandes suministradoras, sigue gestionándola con la ilusión que supone continuar un proyecto de empresa familiar que pese a su carácter hoy ya centenario se mantiene vigorosamente joven y dinámica con retos tan importantes (84) como pueden ser la puesta en funcionamiento una subestación propia y seguir atendiendo a Alcalá de los Gazules como siempre, de la mejor manera posible.



NOTAS

(59) Prestó estos servicios hasta Octubre de 1948 en que, buscando un nuevo horizonte profesional, trasladó su domicilio a la ciudad de Cádiz en la que fallecería, cuando contaba 88 años de edad, el pasado año 2007.

(60) Este electricista era natural de Medina Sidonia, siendo de reseñar que todos los electricistas que han venido a prestar servicios a Alcalá eran o de aquella ciudad o de la de San Fernando y así, podemos citar que también es asidonense Andrés Barrios Olmedo y fueron cañaillas José Barra Quirós, engrasador desde 1945; Joaquín Fernández Terán y José Fernández Pérez, Oficial primera y peón respectivamente en 1948, que suponemos vinieron a realizar las adaptaciones necesarias en las instalaciones y equipos en el momento de la conexión con la Electro harinera asidonense.

(61) Esta conexión supone, a un tiempo, que la empresa dejó de producir, por combustión, electricidad para empezar a distribuir la energía hidroeléctrica que producía "Sevillana de electricidad" y que la empresa local revendía

(62) Así por ejemplo en 1949 los electricistas de la plantilla eran Francisco Puerto Gallego como Oficial primera; Francisco Bermúdez Escalona como Oficial segunda y Felicísimo Vázquez Alonso, nominalmente como peón, pero de facto como "cobrador" de recibos.

(63) En dicho momento se impuso la domiciliación bancada de los recibos y, subsidiariamente, la obligatoriedad de que, aquellos abonados que no quisiesen domiciliar sus recibos, hubiesen de satisfacerlos en las oficinas de la empresa.

(64) Aunque sólo sea como una mera reseña quisiera dejar constancia que, siguiendo las viejas tradiciones del oficio, Manuel Almagro, que ingresó en la empresa en 1985 como peón, ha pasado por todos los puestos del escalafón hasta alcanzar la categoría de oficial primera.

(65) Así entre 1949 y 1964 Francisco Puerto Gallego ejercía como Oficial responsable de los equipos mientras que Felicísimo Vázquez Alonso (quién prestaría servicios en la empresa entre 1949 y 1984) y Diego Puerto Gallego (que lo haría entre 1959 y 1994) compatibilizaban tareas de electricistas, (arreglo de averías, partes de farolas, colocación y lecturas de contadores) con el cobro de recibos, mientras que Gabriel Almagro Rodríguez (prestó servicios en la empresa entre 1958 y la fecha de su fallecimiento en Abril de 1985) compartía tareas con Francisco Puerto al que habría de sustituir en 1964.

(66) Así hemos prestado servicios en la empresa tanto Nicolás y José Vázquez Salas, hijos de Felicísimo Vázquez Alonso; como Gabriel, Manuel y Rosa María Almagro Montes de Oca, hijos de Gabriel Almagro Rodríguez, ambos productores de la empresa.

(67) Baste citar como ejemplos Antonio Cuesta Moreno en 1946; Francisco García Moreno y Martín Delgado Soto en 1948; Francisco Domínguez Camacho entre 1969 y 1972; Nicolás Vázquez Salas en 1972; José Vázquez Salas en 1984; Gabriel Almagro M. de Oca en 1987; Manuel Toledo Fernández entre 1986 y 1989; Juan J. García Córdoba entre 1988 y 1999 o Jesús Delgado Muñoz en 1999 los jóvenes que tuvieron oportunidad de disfrutar de un contrato temporal en la "Eléctrica Nuestra Señora de los Santos".

(68) Aún cuando documentalmente el primer cobrador que conocemos es Francisco Guerra Jobacho, que prestaría sus servicios entre Enero de 1950 y Marzo de 1953, otras noticias indirectas nos indican que, con anterioridad, dicho cometido fue desempeñado tanto por el padre del gerente durante muchos años de la eléctrica, Luís Blanco; como por otro señor de apellido Sánchez, padre del líder centrista sevillano, candidato de UCD a la Junta de Andalucía en las primeras elecciones autonómicas y empresario inmobiliario Miguel Sánchez Montes de Oca.

(69) Entre otros trabajadores que pudieron, de manera ocasional, pudieron desempeñar, también las labores de cobranza domiciliaria como José Vázquez Salas, Manuel Almagro Montes de Oca, Manuel Toledo Fernández, Juan Jesús García Córdoba, Juan Portillo o quién esto escribe.

(70) Luís Blanco Benítez se incorporó a la empresa en 1953 y permanecería en ella hasta su jubilación en el año 1992, cuarenta años de los que la mayor parte desempeñó labores de Gerente.

(71) Luís Fernández Gallego prestó sus servicios en la eléctrica desde 1952 hasta su jubilación, en 1987.

(72) Aunque la mayor parte de las veces, en atención a que Francisco Serrano residía en Madrid, dicha labor se desarrollase, por poderes, por Luís Blanco Benítez como hemos expuesto anteriormente.

(73) Dichas contrataciones, consistieron, básicamente en las del maestro albañil Francisco Ramírez Pereira, los oficiales Juan Ramírez Pereira y Diego Ramírez Márquez así como las de los peones Francisco Vallejo Almagro y Antonio Ramírez Pereira.

(74) Peones que no sólo ejecutaban los pozos sino que además, provistos de mulos, acarreaban hasta aquellos los materiales necesarios para realizar la cimentación de las torres o postes que, durante el invierno anterior, había ido elaborando el propio Gabriel Almagro en el taller de la propia eléctrica.

Dichos trabajadores fueron: José Rodríguez Rey; Luís Benítez Estudillo; Manuel Troya Rodríguez; Antonio Ruiz García; Manuel Venegas Cantero; Francisco Venegas Cantero; Rafael Puerta Fernández; Francisco Vela Puerta; Miguel Pérez Candelera; Ramón Redondo Ramírez; Juan Ortega Gómez; José Sánchez Perales; Manuel Camacho Fernández; Juan Jiménez Moreno; José Rojas Alonso; Ignacio Romero Pérez y Alfonso Puerta Sánchez.

(75) Trabajos de sustitución del cableado en los que se contaría con el concurso de la empresa jerezana "Salvador Guimerá".

(76) De los alcalaínos y de foráneos toda vez que, a raíz de la instalación de la nueva línea, se pasó a prestar servicio también a todas las fincas que, por su proximidad con la línea que nos abastecía desde Medina, podían enganchar sus redes particulares en aquella y que, básicamente fueron las fincas de la Flora, propiedad entonces de Joaquín Díaz de la Jara; Rancho Viejo de Antonio Serrano Benítez; el Vínculo de los herederos de Benítez Bello; La Zorrera de Cebada Gago; Los Alburejos de Alvaro Domecq; El Toñanejo de Manuel Prado; Tablada de Manuel Benítez Coca y los Ratones de Francisco Gallo Puerto.

(77) Así por ejemplo, una vez se contaba con la nueva red hasta Medina, se procedió a sustituir el viejo cableado al desnudo tendido por nuestras calles mediante pescantes y palometas por otro sistema más moderno de cables trenzados en el que se contaría con el concurso de las empresas de Salvador Guimerá y Manuel Lucero Collantes, empresa asidonense esta última que trabajaría en Alcalá durante un buen número de años y participaría tanto en la colocación de bastantes redes como en la instalación de los nuevos centros de transformación que iba necesitando la eléctrica para atender a la cada vez mayor demanda; siendo así como surgen los nuevos de San José, Callejones del Parral, Prado, Los Pozos, etc...

(78) Dicha experiencia que se generaliza a partir del año 1980 no era nueva, sin embargo, para la eléctrica, toda vez que en los primeros años 60 ya había llevado a cabo una experiencia similar con el concurso de varios propietarios de molinos locales, en virtud de la cual se había llevado la luz eléctrica hasta la finca "La Calderona" dando servicio a una serie de molinos harineros que, hasta entonces, funcionaban, básicamente, con el agua como fuerza motriz y eran los de Antonio Alex; Francisco Romero y Manuel Jara además de la ya citada finca de la Calderona propiedad de Basilio Ruiz de Azua, razón por la cual en la casa a dicha instalación se le conocía como "la línea de Don Basilio" y contaba, incluso, con un seccionador propio en el Centro de Transformación de la Fábrica que era el primero que se "echaba a fuera" cada vez que había una avería eléctrica.

(79) La mayor parte de dichos trabajos serían realizados por la empresa chiclanera Inecasa, Instaladora Eléctrica Andaluza Sociedad Anónima, que dirigida por el ingeniero técnico Joaquín de Mier quién, por entonces, desempeñaba también labores de asesoramiento a la empresa Francisco Serrano y Cía, ejecutó numerosos trabajos para la eléctrica tanto de cableados de redes por distintas zonas del municipio como de construcción de diferentes Centros de Transformación cual es el caso del ubicado en los bajos del "Hotel San Jorge" entre otros.

(80) Dicha concesión permitiría que la resolución de las averías en una línea pudiese ejecutarse con una mayor tranquilidad que hasta entonces en que, era necesario recorrer completamente la línea en busca de la avería que, por lo general, se buscaba por tres grupos distintos de personas que recorrían, por tramos, el trazado, así un primer grupo partía desde Medina y llegaba hasta el seccionador de Alburejos (quien esto escribe, sin ir más lejos, lo hizo varias veces con Félix Vázquez y guarda un recuerdo entrañable de la experiencia) mientras que una segunda vigía, partiendo desde Alcalá debía llegar hasta el Saltillo, al tiempo que el espacio entre ambos puntos debería ser recorrido por un tercer grupo o vigilancia; de modo que, en aquellos tiempos, sin teléfonos móviles, las labores de comunicación entre grupos las desarrollaba "Paco Burrilla" con su taxi que, desde siempre, se consideró como uno más de la plantilla de la casa y conocía todos los pormenores de una tarea que había de resolverse con la mayor celeridad posible para evitar perjuicios a los clientes.

(81) Así pues, de acuerdo al protocolo suscrito, dicha línea seria gestionada comercialmente por Sevillana de Electricidad y por ello, los usuarios o clientes de aquella, como pueden ser la Presa del Barbate, la finca Monte Abajo, el Centro de Interpretación de los Alcornocales, el CEDEFO o el Pradillo son suministrados por Sevillana y no por la Eléctrica local.

(82) Dicho centro de transformación, construido entonces en el extrarradio de la ciudad, en la zona conocida como camino de Peña Parda, y hoy en el centro de los nuevos desarrollos urbanos de Alcalá y, consiguientemente lo aconsejable sería el traslado del mismo, alberga en su interior además de los equipos necesarios, el referido intercambiador de fabricación alemana y que tiene una cadencia de 30 segundos por indicación de sevillana de electricidad, pues podría haberla tenido de mucho menos tiempo.

(83) Esta última a través de sus hijos, los hermanos Rodríguez Moreno.

(84) Retos derivados tanto del incremento de las necesidades de suministro que la vida actual, con sus innumerables electrodomésticos y aparatos eléctricos, viene deparando como por la inminente puesta en funcionamiento de un nuevo polígono industrial, con una extensión de 300.000 m.2, en las proximidades del actual, que demanda una gran potencia de consumo.

sábado, 3 de febrero de 2018

La inauguración del Ayuntamiento de la Alameda





Ismael Almagro Montes de Oca

       
      El 18 de marzo de 1931 se inauguraba el actual Ayuntamiento en la Alameda, edificio que los regidores compraron a D. Mariano Toscano y que no terminaría de pagarse hasta 1938. Gracias a la crónica recogida por un corresponsal anónimo en el periódico "la Información" en su edición del dia 21 de dicho mes, conocemos los pormenores de la inauguración, asi como que también se consagró la Ciudad a la Imagen del Corazón de Jesús:

       "Anoche a las veinte horas, y previa la bendición de todas las dependencias, quedó inaugurado el edificio adquirido y adaptado para Ayuntamiento de esta ciudad, haciéndose a continuación la entronización en el mismo del Sagrado Corazón de Jesús y la consagración de la ciudad a la sagrada imagen. A tal efecto, y de la Iglesia de la Victoria, se sacó en procesión la imagen, la que al llegar a las puertas del nuevo Ayuntamiento fue recibida por el Alcalde-Presidente Ilmo. Sr. Julio Toscano y Delgado de Mendoza, acompañado de los concejales y del Secretario don Agustín Marchante, el que seguido de los numerosos invitados y precedido del clero parroquial, paseó la referida imagen del Sagrado Corazón de Jesús por todas las dependencias, depositándola sobre la mesa presidencial de la Sala de Sesiones, en donde el reverendo padre Larrea, revestido de Preste y el mencionado Alcalde, se hizo la entronización, y acto seguido, la consagración de la ciudad, tanto a la entrada de la imagen y hasta el despacho oficial de la Alcaldía, en donde quedó entronizada, se cantó a coro por los numerosos invitados e invitadas, el Himno al Corazón de Jesús, hermosísima nota de religiosidad. Terminadas las ceremonias y preces de la entronización y consagración en la Sala de Sesiones, el reverendo padre Larrea pronunció una breve y sentida plática alusiva al acto que se realizaba, poniendo por tema de la misma, DIOS, PUEBLO y REY, a cada uno de los cuales se Ies dio atronador viva, que fue contestarlo por los asistentes, y también por la inmensa muchedumbre que ocupaba el patio del edificio, y la que se encontraba frente al mismo, que pugnaba por entrar.

19-3-1931"

Edificio del Ayuntamiento, la casa más alta detrás del grupo de personas.
Justo al lado, puede apreciarse el Arco del Callejón José Tizón

sábado, 20 de enero de 2018

La Epidemia del Cólera Morbo de 1854 (I)


Fuensanta Guerrero Marín

       Hasta la generalización de las vacunas, las epidemias fueron uno de los más grandes motivos de mortalidad a lo largo del siglo XIX. Tenemos constancia que en Alcalá fueron varios los procesos epidémicos a lo largo de dicho siglo. Así, nos consta que las hubo en 1800-1802, (fiebre amarilla); 1804, (fiebre amarilla); 1820, (fiebre amarilla) 1834,(Cólera, que dio comienzo el 7 de Septiembre y concluyó el 12 de Diciembre, con un saldo de 158 víctimas); 1841-51 (epidemia de calenturas y tabardillo que junto a las muertes naturales hicieron un total de 2927 muertos en una década, cinco veces más de la mortalidad normal); 1854 (epidemia de cólera morbo, con un total de 288 fallecidos en dos meses); 1864-65 (nuevo brote de cólera pero con menos incidencia) y 1892, en que se produce la última epidemia pero ya muy atemperada por la utilización de la vacuna anticolérica de Jaime Ferrán que había empezado a aplicarse desde 1885.

      Aunque no es la más importante, de la epidemia de 1854 disponemos de una información exhaustiva en las actas municipales de la época, a raíz de que por parte del Gobernador de la Provincia se propusiera al Ministerio de Estado que se distinguiera a determinados miembros de la Corporación Municipal de 1854, con la Orden de Carlos III para el Alcalde y la de Isabel, la Católica para otros cinco miembros del citado Cuerpo Capitular, el Caballero Síndico Segundo de la Corporación de 1855, solicitó que se elaborase un detallado informe de los hechos y se solicitara igual distinción para el resto de los capitulares de aquel Ayuntamiento de 1854, así como para los sacerdotes y personal civil que se distinguió por su labor humanitaria en los dos meses que duró la epidemia. 

      Antes de entrar a desarrollar la acción de la epidemia, creemos interesante analizar la realidad de Alcalá a mediados del siglo XIX y lo haremos en base a la información que nos aporta un autor coetáneo de dicha época, Luis de Igartiburu, quien afirma que Alcalá contaba, oficialmente, con 6.797 habitantes aunque él, (en base a los datos del propio Ayuntamiento ) estima que serían 1.118 vecinos o lo que es igual 5.029 habitantes. Igualmente afirma que la media de defunciones era de 2 muertos por cada tres nacimientos, o lo que es igual, que se producía un fallecimiento por cada 37 habitantes, de modo que en Alcalá tendríamos una media de 136 fallecimientos al año, datos que se duplican sólo en los dos meses que vamos a estudiar a continuación.

   
       La epidemia se declaró el 27 de Agosto de 1854 “llevando por todas partes la muerte y la desolacion, el terror se apodero de este vecindario y unos huyeron a los campos sobrecojidos y otros quedaron en el pueblo esperando la muerte que era lo más cercano que estaba de cada persona” (4) así pues, las clases pudientes, siguiendo la moda de la época, como queda dicho se retiran al campo para evitar el contagio, siendo destacable que un gran número de personas se desplazó al Santuario de Nuestra Señora de los Santos y sus inmediaciones, mientras que el Ayuntamiento se dispuso a crear las Juntas Municipales de Beneficencia y Sanidad, como encargadas de gestionar tan difíciles momentos y así la primera de ellas será la encargada de socorrer materialmente (con fondos del caudal de propios) a los jornaleros y a la población que contraía la enfermedad, a los que había que despachar una cédula para que pudiesen recibir los socorros de manos del Depositario de las mismas, Carlos Roa y Ríos , mientras que la segunda, la junta municipal de sanidad será la responsable de la adopción de medidas para tratar de paliar la enfermedad, de las cuales a la que más se dedicaban los regidores era a la vigilancia de las especies de consumos, prohibiendo la venta de los que se consideraban perjudiciales para la salud. La población se dividirá en cinco zonas a las que llamaran “cuarteles”, al frente de cada una estará un Regidor (lo que hoy llamaríamos Concejal), y que fueron Juan Centeno de los Ríos, José Navarro Esquivel, Juan Moreno Redondo, Juan Rodríguez Delgado y Pedro Cobos González, que presidían en su zona, las correspondientes “comisiones permanentes de salubridad”, integradas por distintos miembros y que serían los responsables en su zona tanto de las cuestiones de beneficencia como de sanidad, así como los encargados de la vigilancia nocturna “para evitar los robos y toda clase de desórdenes” así como de visitar “a los enfermos prodigándoles por sus propias manos y con una caridad sin límites los auxilios más conducentes” (1)

      En propiedad, habríamos de hablar de seis cuarteles, pues como queda dicho un gran número de vecinos se desplazó a vivir al Santuario y por ello la responsabilidad de ese núcleo poblacionaI fue encomendada al Alcalde Segundo, José Franco de los Ríos, quién lo había elegido como lugar de reposo para curar de la enfermedad (ya que la había contraído en Cádiz, al ir a pagar el tercer trimestre de las contribuciones de Alcalá).

Firmas de dos de los encargados de los "cuarteles"

    

NOTAS

(1) Archivo Municipal Alcalá de los Gazules, Legajo 37.L.C. de1854, Folios 56 a 59 vto. Acta de la Sesión del Pleno de 22 de Septiembre.

(4) AMAG, Legajo 37. L C. de 1854. Folios 85 a 89. Acta del Cabildo de 22 de Octubre de 1854.

sábado, 13 de enero de 2018

Diego de Viera: Familia y Estudios (I)


Artículo publicado en la Revista de Apuntes Históricos, año 2003

Fernando Toscano de Puelles


       Acerca de sus padres y familiares procede dejar constancia o aclarar extremos de algunos familiares de don Diego de Viera. No sólo son hallazgos recientes, sino que suelen tener estrecha conexión con su misma obra fundacional.

      El codicilo del padre de don Diego, Juan Ángel de Viera, otorgado en 24 de octubre de 1751, sólo atiende a ordenar que una cantidad que le debe el Concejo de Alcalá de los Gazules no se consigne entonces en los autos de testamentaría para dividirla entre sus herederos, sino que, sólo cuando más adelante se cobre, podrá añadirse a la división propia de su herencia. (1) 

      Algo más puede completarse o rectificarse a las noticias sobre la hermanastra del Beneficiado, hija del primer matrimonio de su padre con Andrea Mateo (o Mateos). Se llamaba María de Viera, y dijimos de ella, en la publicación mencionada, que se llamó María Antonia y que el mismo don Diego le dio cristiana sepultura en 7 de marzo de 1766, habiendo fallecido a los 57 años de edad. (2) Estando probado que la madre de esta difunta unas veces es apellidada López y otra Mateo o Matheos, y dado que las fechas permiten el nacimiento de doña María hacia 1709, aparece seguro que es la legítima hermana de padre que tuvo el Fundador (no su tía).

       A los datos conocidos de Manuel, hermano entero de nuestro Diego de Viera, aportamos ahora la fecha de su poder para testar, que otorgó a su hermano Diego, el 2 de septiembre de 1766, dos días antes de morir.

La plaza Alta tal como la conocería Diego de Viera

      De otro hermano de don Diego, que conocemos por fray Francisco Ángel, religioso lego del Orden de San Francisco de Paula, se testimonia su presencia en el Convento alcalaíno en 13 de octubre de 1793, cuando la Comunidad, reunida según costumbre, suscribe el arrendamiento de la Huerta Grande, situada en el pago del Rocinejo, la cual pertenecía a la dotación del Convento, junto con su lindera la Huerta Chica. (3) También pertenecen a la línea paterna unos sobrinos carnales de los que se dio información en la Historia.

       A don Juan Ángel Briones, hijo mayor de Dª. Inés, hermana del Beneficiado lo encontramos vecino de Alcalá el año 1792, por la escritura de venta de unas cabras. Se mantenía en esta vecindad en 18 de julio de 1795, pues este recibe el traspaso que le hacen de un tercio y cuarto de tierra, comprensivos de 45 fanegas de labor y “que lindan con el donadío de Dn Diego de Viera Beneficiado de estas Iglesias por la parte de levante” en el sitio del Borrego. (4) Briones dejó luego de ser vecino de Alcalá, habiendo vendido antes de 1812 su propiedad de aranzada y media de viña, con la tierra calma que le corresponde, en la Cabezada de la Cañada del Rosal. En 1826 ostentaba el cargo de Alguacil Mayor de la Villa de Guillena. (5) 

      De este Juan y de su hermano Francisco Ángel, casi son últimas noticias las registradas en el Poder para testar otorgado en Cádiz el año 1823 por este don Francisco Ángel Briones. Es un Poder que concede a su hijo político don José Morenate. (6) Del documento se extraen algunas curiosas noticias: era natural de Alcalá, había estado casado con la fallecida doña María García de Silva, en quien hubo ocho hijos, de los que enumera los que quedaban vivos: don Cayetano, doña María de la O, doña María de los Santos, doña María Manuela, doña Inés, doña María Dolores y doña María de la Paz. A éstos declara sus herederos. También consigna textualmente:

       "Declaro que mi tío Dn. Diego viera falleció en mil ochocientos y me nombró su heredero de varios bienes situados en Alcalá de los Gazules, por mitad con mi hermano Dn. Juan Brioni, a quien ahora hace seis u ocho años, ante un Escribano que tiene oficio en la Plazuela de San Francisco de Sevilla di Poder para regirlos y administrarlos a cuyo titulo los ha estado aprovechando sin rendirme cuentas ni productos, sobre todo lo cual me refiero a los documentos, que puse en poder de mi dicho hermano a las nociones que de los mismos particulares tiene Dª Inés Briones y García, una de mis hijos.” Se registra haber fallecido unos días más tarde, el 8 de noviembre. A este Briones quizá no aprovechó demasiado el legado de su tío el Siervo de Dios.

       Más compleja que la paterna se nos aparece fijar la línea materna del Beneficiado don Diego.

      Los abuelos, Francisco Márquez y María de Arjona, eran avecindados antiguos de Alcalá. La madre de ésta se llamó también María Arjona y estuvo casada con Diego Jiménez Corrales; además de la abuela de Viera, les nació un hijo que se nombró Jorge García.

      Dichos Francisco y María procrearon seis hijos, siendo Dª Mario Bernarda, madre de D. Diego-, la tercera de estos vástagos y la primera mujer. Contrajo matrimonio con Juan Ángel de Viera, cono sabernos, Ya viudo éste de Dª. Andrea Mateos.

      Al fallecer la abuela de nuestro Beneficiado en 20 de noviembre de 1716, deja a sus hijos, por testamento del día anterior, bienes más bien modestos, pero menciona casa propia y aranzada y media de viña en el pago del Verdugo. Este viñedo llegará un día a manos de D. Diego,

      Doña Francisca Márquez, o Jiménez Márquez (pues también usaba la libertad de la época para elegir apellidos), era natural de Alcalá, hermana menor inmediata a María Bernarda, madre de Viera. Casó con Juan Durán, del que estaba viuda sin hijos cuando el 23 de junio de 1756 otorga la escritura de Fundación de Capellanía a favor su sobrino Diego de Viera. Este tema lo explanaremos más adelante.

Partida de funeral de Francisca Márquez, tía de Diego de Viera,
donde se recoge que ha nombrado albaceas testamentarios al cura D. Juan Cano y a su sobrino

      El ya mencionado sacerdote don Juan Fernández Cano (que firmaba omitiendo el Fernández), en un segundo testamento que otorga en 18 de noviembre de 1761, (7) declara ser hijo de D. Alonso García Cano, natural de Alcalá, y de D. María Brito Soriano, de Las Cabezas de San Juan. Llama hermano suyo a un Domingo Marín Cano y era dueño de las casas que llaman del Naranjo, en la Collación de San Jorge, pero será con tres caballerías de tierra de su propiedad con las que decida formar una vinculación, conforme a Derecho. Esta pasará a D. María de Arjona, por los días de la vida de ella, a la que llama mi hermana, siendo en rigor hermana política, en términos actuales, al haber sido esposa del fallecido Domingo Marín Cano. La sucesión del vínculo se transmite, muerta aquélla, a las hijas del citado Domingo, llamadas D. María de la O, Dª Juana y Dª Leonor Marín Cano, todas solteras, y finalmente a Alonso y Francisco Marín Cano, hermanos de las anteriores.

       Asimismo D. Juan Cano menciona otra sobrina, Dª Juana Gómez Cano, hija de D. Bartolomé Gómez y de Dª Magdalena Cano "mi hermana". La cual Juana es mujer de Simón Romero.

      No resistimos de copiar clausula curiosa: “Yt. es mi voluntad y suplico a los dchos. Rvdo. P. Prior (dominicano) y al mencionado Dn. Alonso Vicente Pérez se sirva el primero de señalar dos Religiosos Sacerdotes de Su Comunidad y el segundo quatro Presbíteros de el Clero los que fueran de su voluntad para que desde las casas mortuorias lleven en hombros mi cadáver hasta la Iglesia Mayor en donde he de ser sepultado y por este trabajo se le dé a cada uno de limosna cuatro reales de v.n”

      La viuda e hijos de D. Domingo Marín Cano, y los hijos de éstos, son los herederos.

      De este Padre Cano, tío de nuestro D. Diego, sabemos que era natural de Paterna de Ribera, (8) pero ya en 9 de agosto de 1755 era Cura de las Iglesias de Alcalá. Destina en su testamento la mitad de sus bienes a misas por su alma. Deja legados a su hermano Domingo y la otra mitad de bienes a María, hija de su hermano, la cual asistía a su tío; nombra por sus albaceas a dicha María y a los Beneficiados D. Alonso Vicente Pérez y D. Cristóbal Collado, y al Presbítero D. Francisco Oliva, "mi sobrino".

       La citada Dª. María de la O Marín casó más adelante con D. Miguel Álvarez Sánchez, siendo hija de éstos, entre otros varones y mujeres, una D. María Ramona, la que a su vez contrajo enlace con D. Juan Arias. Al testar en 1884 la hija de este matrimonio, Antonia de Arias Álvarez, era casada con D. Ildefonso Romero Caballero, los cuales encabezan estirpes de significación social en Alcalá y estrechamente vinculadas al Beaterio.

      Aquella esposa del fallecido Domingo y madre de los herederos del vínculo de D. Juan Cano, se dijo que fue la alcalaína doña María Arjona (alguna vez llamada María Villarejo y Arjona), la cual, viuda, otorgo testamento en 1764. (9) Nombró por sus albaceas a “Dn. Diego Ángel de Viera, Pro.” su sobrino, y a D. Francisco, Dª Juana y Dª Leonor Marín Cano, sus hijos.

       Aunque existen lagunas, tenemos así desplegada la estirpe de los Marín Cano, quienes acompañan a D. Diego de Viera como cercanos parientes .No sabemos dónde se halla el entronque exacto, si bien todo apunta a la consanguinidad de la madre de Viera, una Márquez Arjona, con esa otra Arjona, mujer de Domingo Marín Cano.

       Recordemos que Dn. Diego cita en su codicilo de 12 deoctubre de 1800 (o en otras disposiciones testamentarias) a su sobrino Diego Álvarez Marín (su ahijado), a su sobrina María de la O y a otra sobrina que se halla tullida (acaso Juana); también en su final codicilo cita a su prima Leonor Marín Cano, una de sus albaceas, mayor de cincuenta años en 1791, vecina de Alcalá y “Labradora y Criadora en su término”, (10) que falleció soltera.


NOTAS

(1) Archivo Histórico Provincial de Cádiz (A.H.P.C.), Protocolos de Alcalá de los Gazules, ante el escribano Francisco Marchante, tomo 86, folios 204-204v.

(2) TOSCANO DE PUELLES. Fernando. Historia de la Congregación-Beaterio..., págs. 24 y 31.

(3) A.H.P.C, Prot. de Alcalá de los Gazules, por ante el escribano público García Troyano.

(4) A. H. P. C. Prot. de Alcalá de los Gazules, t. 288, folios 25 y ss.

(5) Idem, t. 225, f. 74

(6) Por ante el escribano público don Joaquín Rubio, en 27 de octubre de 1823: Archivo Histórico Provincial, tomo 3193, folios 1692-1696 vuelto.

(7) A.H.P. Prot. de Alcalá de los Gazules, t. 314, folios 122 y ss.

(8) Testamento en A.H.P., Prot. de Alcalá, ante Marchante, tomo 68, folios 130- 132 v.

(9) A.H.P., Prot. de Alcalá de los Gazules, ante Silva, en 8 de agosto de 1764.

(10) A.H. P., Prot. de Alcalá de los Gazules, t. 286, al día 6 de diciembre de 1791.


sábado, 30 de diciembre de 2017

Represaliados del Franquismo en Alcalá de los Gazules: Luis Arjona Rojas


Ismael Almagro Montes de Oca


      José María Arjona Casado (Porcuna-Jaén 1881), casado con Sacramento Rojas Huerta (Porcuna 1887) vino a Alcalá a ejercer su trabajo de Guarda forestal en torno a 1924, fecha en que nació aquí el séptimo hijo del matrimonio, Enrique. Aquí también nació otro más, Concepción (Alcalá de los Gazules 1926)[1]. Antes de llegar a Alcalá, el matrimonio tenía ya otros 6 hijos, Dolores (Porcuna 1908), Luis (Algeciras 1908), Consolación (Los Barrios), Sacramento (Jerez 1918), José (Jerez 1921) y Juan (Jerez 1921). En 1930, toda la familia vivía en la finca municipal Hernán Martín. En esta fecha, Luis Arjona Rojas, con 22 años, trabajaba como agricultor. Un año antes de estallar la Guerra, Luis, aún soltero, vivía en el mismo lugar con su madre y hermanos, habiendo fallecido ya su padre.[2]


     Precisamente desde el 10 de julio de 1935 hasta finales de agosto, nos encontramos a Luis trabajando para el Ayuntamiento republicano conservador del alcalde Gabriel Mariscal Recio, como encargado en los trabajos de descorche de la finca Montero, junto a José Gutiérrez y Manuel Venegas[3]. Su trabajo consistiría en ejercer de pesador del corcho extraído.

      Luis Arjona Rojas perteneció al Partido Socialista del que era gran propagandista, tomó parte activa en las elecciones del 36 a favor del Frente Popular y al iniciarse el Alzamiento Militar se ausentó de Alcalá, marchándose con los rojos a la Sauceda de Cortes. Se le acusó además de ser el jefe de una partida de 40 hombres que causó la muerte al guardia civil José Pérez Delgado y al guarda forestal José Pineda Lozano el 27 de octubre de 1936 en El Picacho y participó en el saqueo de fincas, como la de Quiebra-hacha.

      En 1938 se le instruyó un expediente por no haberse incorporado al Regimiento de Artillería de Costa nº 1 de Cádiz. El 14 de julio se recibió en el Ayuntamiento alcalaíno la petición de un informe sobre dicho soldado contestándosele que se encontraba en zona roja. 

      En fecha desconocida es detenido, estando preso en julio de 1939 en la Prisión Provincial de Córdoba (en un dormitorio del Patio Chico) pues el 23 de julio el Presidente del Tribunal Clasificador de Prisioneros y Presentados de Córdoba solicitó por telegrama informes por separado al alcalde, jefe local de Falange y cura párroco sobre la conducta político-social del concentrado en ese campo, Luis Arjona Rojas, de 30 años, hijo de José y de Sacramento, soltero, oficio obrero forestal, natural de Algeciras y vecino de Alcalá con domicilio en la Casa Forestal de Hernán Martín. El informe del alcalde se envió el día 27 de julio quien justo un mes antes, el 27 de junio, había enviado contestado a otro requerimiento del Juez instructor del Regimiento de Artillería de Costa de Cádiz.

      Los procesos contra Luis Arjona Rojas se van acumulando y así, el Juez Instructor del Juzgado Militar de urgencia, letra D, de Córdoba, abre Causa sumarísima de urgencia nº 36419 contra Luis Arjona Rojas por el delito de rebelión, quien solicita el 18 de enero de 1940 a la Policía, guardia civil y Falange local informen de la conducta político-social del preso. 

      Sea como fuere, Luis fue puesto en libertad y volvió a Alcalá, siendo nuevamente detenido el día 27 de noviembre de 1941 a las 7 de la tarde por la Guardia civil, posiblemente para cumplir condena por el delito de auxilio a la rebelión, siendo ingresado en el depósito municipal, donde permanecerá prácticamente un año, para salir en libertad a las 11 de la mañana del 25 de noviembre de 1941 por orden del General de la 23 División de Granada.

     Pero los problemas para Luis no acabaron aquí, pues aún se seguía contra él una Causa en el Juzgado Militar Eventual nº 13 en la Audiencia Provincial de Málaga, donde el 27 de febrero de 1942 el capitán Juez Militar Alfonso Martín Feijoo Marchena solicita el origen de las fuentes de información de los hechos que se le imputaban al encartado en el informe que constaba unido al Sumario que se seguía en dicho Juzgado contra el mismo.

     Un año después, se seguirá contra el mismo un Procedimiento sumarísimo ordinario en el Juzgado Militar de Ejecutorias de Algeciras, interesando el juez se busquen testigos que puedan aportar datos sobre la participación de Luis Arjona en los sucesos referidos.

     Finalmente fue condenado, aunque no hemos podido averiguar la pena que le fue impuesta. Pero en 1945 se benefició del Decreto concedido por Francisco Franco el 9 de octubre de 1945 concediendo indulto total a los condenados por delito de rebelión militar y otros cometidos hasta el 1.º de abril de 1939.



NOTAS

[1] Archivo Municipal de Alcalá de los Gazules. Padrón de habitantes 1930. Legajo 195 folio 51. 

[2] AMAG. Padrón de habitantes de 1935. Legajo 196 Folio 60. 

[3] AMAG. Libro 30 de Actas de Sesiones del Ayuntamiento pleno. Si bien el nombramiento como encargado aparece recogido en el punto 9º de Sesión ordinaria celebrada el 27 de julio de 1935 (folio 42 vuelto), existe el pago de 120 ptas. como pesador por los días 10 al 24 de julio en el acta de la sesión del 27 de julio (folio 44) y otras 168 ptas. En la del día 24 de agosto (folio 53)


sábado, 23 de diciembre de 2017

Crónicas del ambiente alcalaíno (V)


Ismael Almagro Montes de Oca

Crónica publicada en el periódico local "El Castillo de Alcalá" el 6 de febrero de 1918. Año II nº 7


"Viajeros.- Marchó a los Barrios, después de pasar en esta una breve temporada, la bella señorita Josefa Vázquez.

- Salió para Cádiz, donde permanecerá unos días, nuestro estimado amigo D. Manuel Ahumada Granara.

- Para el mismo punto marchó nuestro particular amigo D. José Vallejo Almagro.

Nacimientos.- Ha dado a luz una hermosa niña la distinguida señora Doña Dolores Puelles viuda de Castro.

Bautizos.- En los pasados días recibió las aguas bautismales un hijo de los esposos Jiménez Pajareo Gallego a quien se le puso el nombre de Fernando Jorge María de los Santos.

       Fueron sus padrinos D. Francisco Gallego Lozano y Doña Manuela Montes de Oca Blanco.

- Recibió el bautismo el hijo único de la malograda señora Doña Rosalía Montes de Oca de Durán, imponiéndosele el nombre de Antonio.

- Fueron sus padrinos los señores tíos del padre del neófito, D. José Durán, Doña Ana Calle.

- Por mano del Señor vicario recibió las santas aguas del bautismo la hija recién nacida del Señor Alcalde D. Antonio Galán Fernández, imponiéndosele el nombre de Josefa Georgina.

- Ha apadrinado a la nueva cristiana, Don José Quijada y su esposa Doña Jacinta Galán.

- El mismo día y también de manos del Señor Vicario, se bautizó el pequeño hijito de los esposos Quijada-Galán, quien en la pila bautismal recibió el nombre de José.

- Don Antonio Galán Fernández y Doña María Dolores Hidalgo apadrinaron al neófito.



Petición de mano.- Ha sido la mano de la bella y distinguida señorita Antonia Márquez Troya, para el culto escritor Don Pedro J. Cohucelo Collante.

Enfermos.- Se encuentra completamente restablecido nuestro distinguido amigo Don Martín Román.

- También hemos podido saludar en la calle, restablecido por completo, a D. Antonio Serrano de la Jara.

- Ha entrado en franca mejoría nuestro estimado amigo D. Bartolomé Fernández.

- Se encuentra casi restablecido de las heridas causadas a consecuencia del triste accidente de todos conocidos, nuestro estimado convecino D. Francisco González.

- Se halla bastante mejorado nuestro querido amigo Don Francisco Jiménez.

- En el Convento de Santa Clara se encuentra enferma la Reverenda madre Santa Rosa, Deseamosle alivio.

Necrológicas. - Ha dejado de existir en esta ciudad el estimado convecino don José Benítez.

       Nuestro más sentido pésame a la atribulada familia.

Religiosas. - Al aparecer este número se habrán inaugurado los Jueves Eucar´siticos como anunciamos oportunamente.

Reina mucho entusiasmo por parte del elemento religioso de este católico pueblo.

- El primer día del mes celebrose en la Iglesia de la Victoria la primera Junta de las socias conferentes de San Vicente de Paul.

Presidió el Señor Vicario y acordose que desde el domingo próximo siguiente se comenzasen a girar las visitar domiciliarias de acuerdo con el reglamento.

- Regresó a su Santuario Ntra. Amadísima Patrona la Virgen de los santos.

     La procesión resultó en la solemnidad acostumbrada, siendo numerosísimas las familias que acompañaron hasta la histórica ermita a nuestra Santísima madre y Señora.

     En los Santos se repartió una copiosa limosna de pan a los pobres.


- Durante los días de Carnaval, se celebrará en la Iglesia de la victoria solemne triduo de desagravio con exposición de Su D. M. y plática, a las tres y media de la tarde.

Los dos últimos días habrá también a las nueve de la mañana Misa con Sacramento y Jubileo.

      El día once, segundo de estos cultos, y festividad de Ntra. Sra. De Lourdes se practicará a las ocho y media de la mañana un devoto ejercicio a la Stma. Virgen ante su gruta.

- En la Parroquia de S. Jorge se celebrará también un solemne triduo de desagravio durante los mismos días, con exposición de S. D. M.

- El tres de los corrientes comenzó en al Victoria y en el Beaterio de Jesús, María y José la devoción de los Siete domingos.

Palmas y Pitos

      Se sigue repasando la leche y decomisando la que no esta en condiciones.
(¡Palmas y palmoteos…! ¡Bien, Bien…)

      El Señor Alcalde ha ordenado que se verifiquen las pesas de los establecimientos
 (¡Muchas, muchas palmas!)

     Se han puesto unas tablillas señalando el sitio de los vaciaderos a otrosa prohibiendo arrojar basuras en ciertos sitios.
(Palmas y véase el entrefilet).

La Junta de Sanidad se reunió tomando sabias medidas para combatir la epidemia.

Se ha ordenado la vacunación obligatoria variolosa. 
(Muchas palmas)

Entre otras cosas prohíbe que los cerdos y gallinas convivan con las personas 
(Palmas)

Veinte años hace que un rayo cayó en la torre etc. Etc. 
(con el entrefilet tiene bastantes pitos).

Las calles siguen sin barrer. Es de temerse que, como aquí no se respetan servicios ni cañadas, no falte quien se apodere de la vía publica para cosechar, aunque no sea más que calabazas.
(pitos, muchos, muchos pitos).

Debe comprender el señor Alcalde que con un solo basurero no se puede tener limpia una ciudad como la nuestra. Mientras no se comprenda… 
(Pitos, repito que pitos.)

En la carretera de Alcalá a Medina hay unos palos, que dicen son para el telégrafo. ¡A ver si recogemos una cosecha de telégrafos que no funcionan!

El camino del cementerio cada día que pasa ¡naturalmente! Esta peor. 
(¿Hasta cuando vamos a tener que pitar?)

Señor Alcalde mayor: no prenda usted las cosas con alfileres; sino venga al terreno de los solido y díganos si esta bien que unos cuantos vivos desplomen a unos muchos ignorantes con las estampitas que le decíamos la vez anterior
(Pitos, muchos pitos, como la noche del escándalo de la Plaza de la Cruz ¡Siguen los pitos!)

Nos aseguran que de casa en casa se va vendiendo carnes de cerdo muerto de muerte natural…
(Pi…Pi…to)

También nos aseguran, que el colchón donde murió el virulento, no se ha quemado como la higiene manda. 
 (Pito, Pitaera)

Don Perfecto"