viernes, 19 de mayo de 2017

Sobre el patronazgo de San Jorge y la Virgen de los Santos y sus fiestas (y II))




LA VIRGEN DE LOS SANTOS

       El culto a la Virgen de los Santos es antiquísimo y aunque sabemos de su existencia ya en 1507,[13] durante todo el siglo XVI apenas hay noticias que induzcan a pensar que era de los más importantes en Alcalá. En las actas de los cabildos tan solo se recoge unas obras de adecentamiento para solar la ermita en 1560 [14] y la compra de un cáliz con el dinero de la herencia que deja el santero de la misma en 1561.[15] Prueba de que se trataba de una devoción poco afianzada es el hecho de que, examinados minuciosamente los dos primeros libros de bautismo conservados en el Archivo parroquial, que recogen partidas desde 1536 hasta bien entrado el siglo XVII, no hemos encontrado a nadie a quien se le ponga por nombre María de los Santos. Lo mismo ocurre con los dos primeros libros de matrimonios, donde tampoco hallamos a nadie con este nombre. Como dato curioso, decir que en los mismos aparece con bastante frecuencia el nombre de Mencía.

       Sólo con el paso del tiempo este culto irá afianzándose, siendo en el siglo XVIII cuando definitivamente la talla de la Virgen ocupe el primer lugar entre las devo0ciones marianas en Alcalá. Ya en 1700 existe constancia, por el testimonio de un obispo, de la celebración de lo que hoy conocemos como Romería: 

“Item por quanto emos sido informados q. en el dia q. se celebra la fiesta de nra. Sa de los Stos. en su Hermita extramuros de esta villa concurren en ella la mayor parte del clero de esta nra (nuestra) Igla. y las Justicias y Regimientos de esta Villa, en forma capitular y otros muchos particulares a quienes se haze combite esplendido quedándose a comer en dha (dicha) Hermita a costa de los mareveds (maravedíes) qe se juntan de limosna entre los hermanos de la Confradia, y devotos de nra Sa….” [16]

       A mediados de siglo, en 1753, encontramos un primer intento por parte del Ayuntamiento para nombrar a la virgen de los Santos como patrona de Alcalá:

  “el acuerdo zelebrado en treze de mayo del año pasado de mil setezientos zinqta y tres por el que determino hazer ynstanzia a el Yltmo Señor obispo de Cadiz a fin de lograr su bene plazito para botar por Conpatrona la milagrosa ymaxen de Maria Santisima de los Santoss…” [17] intento que no cuajó, puesto que pasados dos años, aprovechando la visita del obispo Fr. Tomas del Valle, se vuelve a solicitar el copatronazgo de la Virgen.

      Tampoco entonces se llevó a efecto la petición, debiendo pasar más de un siglo hasta que en 1877, estando de visita pastoral el obispo Félix María de Arriete y Llano, quedó tan impresionado por las demostraciones de fe que todo el pueblo de Alcalá rendía a María de los Santos, suplicándole agua ante la sequía que se padecía, que decidió escribir al Papa para solicitar este patronazgo. Tradicionalmente se mencionaba la fecha del 5 de septiembre de 1877 como la del nombramiento de la Virgen de los Santos como Patrona de Alcalá, aunque ya di cuenta en mi libro “Apuntes para la historia de la Hermandad…” de que esa es la fecha en que se conoce la concesión del Patronato en nuestra localidad y que el mismo Papa Pio IX concedió también unas indulgencias el 18 de mayo, por lo que la fecha oficial debía ser en torno a esta última fecha. En su día, cuando estuve investigando sobre este asunto en el Archivo Secreto Vaticano, me informaron de la existencia de documentación relativa a la Virgen en el Archivo para la Causa de los Santos. Hace unos meses retomé el tema, contactando con la encargada de dicho archivo, Simona Durante, quien por email oficial me informó lo siguiente: “il Decreto con cui si riconosce alla Vergine il titolo di compatrona della città di Alcalá de Los Gazules, datato 26 aprile 1877 e la supplica, dell’8 settembre 1876, per ottenere il suddetto patronato.” Por desgracia, este Archivo no tiene servicio de reproducción de documentos y sólo permite la consulta personal en sala y aunque hemos dado los pasos pertinentes para la obtención de una copia, por premura de tiempo, no ha sido posible conseguirla antes de que estas líneas vean la luz. 

       Visto lo cual, se puede afirmar que el 26 de abril de 1877 es la fecha de la concesión del título de Patrona de Alcalá a la Virgen de los Santos. Sin embargo, ésta no se debió a la petición del Obispo Arriete, puesto que la solicita el 29 de abril de 1877, es decir, tres días más tarde de ser nombrada Patrona. La petición hecha el 8 de septiembre de 1876 parte del Arcipreste Francisco de Paula Castro, en nombre de los curas y beneficiados de Alcalá, apareciendo las firmas del beneficiado Francisco de Paula Escalona y de los presbíteros Francisco Vargas, Manuel de la Corte Ahumada y Francisco de la Cuesta, días antes de la celebración de la Romería y es muy posible que guarde relación con la concesión del título de ciudad a Alcalá, concedido apenas dos meses antes, aunque no lo podremos corroborar definitivamente hasta ver el texto original con los motivos de la solicitud.

      Y, para terminar, hablemos de lo que hoy se considera una fiesta en torno a la Virgen, como es su venida al pueblo, si bien antiguamente no tenía nada de festivo, sino más bien todo lo contrario, pues cuando tenía lugar, era sinónimo de calamidades. En el libro anteriormente citado sobre la Historia de la Hermandad de la Virgen documenté 32 visitas hasta 1950, ignorándose cuándo se comenzó a traer a la Virgen hasta la localidad, estando documentada la venida más antigua el 21 de noviembre de 1723. 

       Gracias nuevamente a las actas del Ayuntamiento, podemos fechar ese primer traslado de la Virgen en rogativa, hecho que se produce casi un siglo antes de la fecha más antigua conocida, concretamente a finales de abril de 1635, cuando los regidores alcalaínos acuerdan hablar con el cabildo eclesiástico para trasladar la Imagen desde su ermita hasta la Parroquia:

“Yda a los santos

En este cabildo se trato que por quanto ay muchos días que no llueve mas a de dos meses conque el canpo esta muy agostado y los ganados peresen de hanbre y los trigos están tan pequeños que con el gran lebante que hay se van secando sin espigar acordaron que se havle al Sor vicario y beneficiados que haga prosesion y se vaya por nra sª de los santos y se trayga a la iglesia mayor y se vele en la dha iglesia por el cabildo y otros caballeros y asi se acordó” [18]


       Con anterioridad a esta fecha, las actas no recogen absolutamente nada. Es más, en años de sequía extrema, como 1561,[19] en que incluso hubo que llevar el grano a moler hasta Jimena porque los molinos de Alcalá no podían trabajar por falta de agua, no se menciona para nada a la Virgen.

        Dos años más tarde tenemos la segunda venida de la Virgen, que nos ofrece varios datos interesantes, como el arreglo de los caminos para traer a la Virgen: “por quanto por la falta del agua se acordado traer a nuestra señora de los santos en la Yglesia mayor de Sr San Jorge desta villa donde a pedimto del p(ueblo?) se trayga Y Porque esta desbiada del lugar la ermita mas de media legua Y ay muchos barancos y para que se pueda traer es nesº (necesario) alinar (allanar o alinear) el camino y en cerco? poner unos tapiales y planchas? Para que el clero y las comunidades puedan pasar y el pueblo se aline y se comete para aliñarlo y disponerlo a don pedro costilla vesino desta villa al qual se le da comisión” [20]

       Pero mucho más interesante es sin duda cómo acaba esta visita, porque a los dos días de estar en el pueblo, la Virgen obró el milagro y llovió, celebrándose con la suelta de un toro, danzas e incluso cohetes: 

 “En este cabildo se trato que por quanto por no aver llobido en esta villa ni en toda la comarca de questava el canpo perdido por no aver llovido de que abia muy grande necesidad en (¿?) y a pedimto de los vecinos desta villa se traxo a nuestra senora de los santos questa media legua de aquí ques de mucha devosion y luego que vino a dos días q llobio y porque es justo haserle fiesta grande? Porque y a los nueve días es la otava se trayga un toro y aya dansas salgan a caballo y se le echen cohetes y lo que costare se pague de los propios del qº desta vª” [21]



NOTAS

[13] AMAG. Testamento de Francisca Martín de Ortega, otorgado en Alcalá el 8 de junio de 1507 que se halla en el legajo 407. Expedientes del Hospital de la Misericordia. 

[14] AMAG. Legajo 3 folio 19 vto. Cabildo del 26 de marzo de 1560. 

[15] AMAG. Legajo 3 folio 62. Cabildo del lunes 28 de abril de 1561. 

[16] Archivo parroquial de Alcalá. Libro 1º de visitas, folio 112.Visita pastoral del obispo Fr. Alonso de Talavera. 

[17] Así se recoge en una copia del acuerdo del Cabildo, conservada en el Archivo Diocesano de Cádiz, con fecha de 16 de mayo de 1755. 

[18] AMAG. Legajo 8 folio 671 vto. Cabildo del 31 de abril de 1635 

[19] AMAG. Legajo 3 folio 69 vto. Cabildo del 30 de mayo de 1561. 

[20] AMAG. Legajo 9 folios 21 y vuelto. Cabildo del 20 de abril de 1637. 

[21] AMAG. Legajo 9 folio 30. Cabildo del 29 de abril de 1637.

viernes, 12 de mayo de 2017

Una visita al Beaterio en 1917



Ismael Almagro Montes de Oca

      El 2 de mayo de 1917, Diario de Cádiz, en su edición de la tarde, publicaba una crónica escrita por un tal FABIO narrando una visita realizada al Beaterio de Jesús, María y José el mes anterior: 

“El sol pone su pincelada de oro en las verdinegras paredes de los vetustos edificios que circundan el convento; la risa argentina y cascabelera de las pequeñuelas que, como bandadas de gorriones, invaden la plaza, rompe la monotonía gris de la mismas y pone en el ambiente una ráfaga de alegría sana y juvenil.

       Es la hora de la salida del colegio; encaminamos nuestros pasos hacia él.

      La hermana portera nos recibe, conduciéndonos a una salita rectangular de lucientes y enjalbegadas paredes; transcurren varios minutos; reina un silencio de tumba, tan solo interrumpido por el tic-tac del reloj en su marcha desesperante; la atribulada faz de un Cristo parece revelar los dolores de sus llagas palpitantes.

      Unos pasos quedos, rítmicos, suaves se aproximan; es una Hermana con la que cambiamos un saludo.

     Le manifiesto mis deseos de visitar el convento, de conocer la organización interna de esta fundación a la que tanto he oído alabar; la Hermana, después de decirme que la Sra. Superiora se halla indispuesta, me invita a seguirla.

     Después de cruzar un pasillo salimos a un alegre patio empedrado con pequeños guijarros; es es el destinado al asueto de las colegialas durante las horas de recreo; en el centro un arriate circular sirve de base a un corpulento naranjo.



     En galerías cubiertas se alinean simétricos los pupitres para la escritura; las salas destinadas a al enseñanza son tres, amplias y grandes, con mucha luz y ventilación; llama mi atención las sillas minúsculas que hay en la sala de párvulas, verdaderos juguetes propios para completar el mobiliario de una casita de liliputienses.

      Subimos al piso superior, donde se halla instalada la enfermería para mujeres; consta de una sala con ocho camas, otra para enfermas particulares y otra para infecciosas, a más del comedor y el cuarto de vestuarios, con sus roperos de nogal protegidos con tupidas mallas metálicas, afin de que la ropa tenga la necesaria aireación.


      La sala de infecciosas comunica con la celda de la enfermera de guardia y todas las dependencias están orientadas al Mediodía, recibiendo luz y ventilación en abundancia por amplios ventanales, desde los cuales se atalayan las enhiestas cumbres de las correderas, que parecen tocar el cielo con sus rocosos picos.

      Este pequeño Hospital no está aun terminado; aun queda mucho que hacer para terminar las reformas que poco a poco, debido a los escasos recursos de que dispone la fundación, se le van haciendo; la cuestación que hace pocos meses hicieron las hermanas por Andalucia y el festival que en Agosto último organizaron distinguidos jóvenes de la localidad a beneficio del Beaterio, no fueron suficientes para dar cima a la importante obra; solo sirvieron para darle más actividad, mas no en la forma que era de desear.

     Pasamos a la Sala de labores, colmena laboriosa donde las alumnas ponen de relieve su paciencia en las raudas incomprensibles de los encajes complicadísimos.

      Cuando entramos en ella, una educanda interna, bella y morena, estaba inclinada sobre su labor como los rojos claveles en los floridos vergeles sevillanos al recibir la caricia de la brisa bienhechora; sus manos pálidas, exangües se mueven vertiginosamente lanzando de una a otra los torneados palitroques del mundillo, que en histórica danza parecen un conclave de fadas, movidas por mágico impulso en noche de sábado.

     Hacemos a la Hermana algunas preguntas; y por ella nos enteramos de estos detalles; el Beaterio de Jesús María y José, da enseñanza gratuita a más de ciento veinte niñas, sin distinción de clases sociales, y sostiene el hospital que ya dejamos descrito; todas estas necesidades tienen que cubrirlas con las escasas rentas de la fundación, teniendo sus administradores el raro privilegio de comunicar a la renta una verdadera electricidad, pues parece increíble que con tan pequeños recursos puedan hacer frentes a tamañas necesidades.


      ¿A qué adjetivar la labor altruista, desinteresada de este puñado de corderos del Señor? Ella por si misma se recomienda; el Beaterio es la casa de todos; sus puertas a todos están abiertas, lo mismo a la dama acomodada que a la humilde lugareña.

       Una y otra moldearon y fundieron sus almas en los crisoles del convento en el que las Hermanas fueron para ellas madres cariñosas y en cuya exquisitez y ternuras vieron abatir sus alas de crisálidas, las que luego fueron y serán modelo de madres y esposas.

       Al marcharnos pasamos por la pequeña iglesia del convento; una penumbra suave la envuelve; la luz mortecina de una lámpara al reflejarse en las doras molduras arranca a estos irizados destellos y las notas dulces del piano al mezclarse con los cánticos litúrgicos de las Hermanas en el coro, se elevan ofrendando al Todopoderoso un himno de infinita ternura.

FABIO

Alcalá y Abril de 1917”

NOTAS

Las fotografías no se corresponden con el artículo publicado en 1917


viernes, 5 de mayo de 2017

Censo de población de Alcalá en 1857



Ismael Almagro Montes de Oca

      En mayo de 1857, se llevaba a cabo en todo el territorio nacional un censo de población, que contenía no sólo el número de habitantes sino también los nombres de los distintos lugares habitados.

      La parte correspondiente a nuestra provincia sería publicada en el Boletín Oficial de la Provincia de Cádiz el martes 18 de enero de 1859, para que sirviese de base a las autoridades y corporaciones para un nuevo censo previsto.

     En este censo, se le asigna a Alcalá una población de 9025 habitantes, de los cuales 5525 residían en la aun villa, mientras que, la nada despreciable cifra de 3500 vecinos, vivían diseminados en los diferentes caseríos, cortijos y chozas que componían el término de Alcalá.

      Resumimos a continuación la información detallada con el número de habitantes por zonas:

NOMBRE de los pueblos, aldeas, Caseríos y demás lugares comprendidos en su jurisdicción
Clase de las poblaciones
Número de habitantes
Alcalá de los Gazules
Villa
5525
Cañada del Rosal, Mojón alto y Pajarete,

dos molinos harineros
Caserío
5
Carrascales, Moranto, Regajales, quiebra hacha, Picacho, Mojea de Escobar, Montero, Lagunetas, Laureles, Breña, Bujeo del Canto, Patrite y Asomadilla,

cincuenta y siete chozas y seis ranchos, doce molinos harineros y dos huertas
Caserío
525
Dehesa del Pradillo y yeguada
Cortijada
217
Dehesilla y cabeza redonda,

dos molinos aceiteros
Caserío
14
Fraja y llanos de la Dehesilla,

cuarenta y tres chozas
Caserío
174
Frios, Puerto de la Parada y Vega de la Golondrina
Cortijada
145
Gil de Moya. Carreta Quebrada, Monte de Abajo, Dehesa de Aguijones, Cobatillas, Esperón, Los Santos, Mocailen y el Jaral,

treinta y dos ranchos, veinte chozas, Santuario de Nuestra Señora de los Santos y un molino harinero
Caserío
292
Higuera, Utrera y Matabueyes,

dos molinos aceiteros
Caserío
7
Hoya, Dehesa de las Correderas, Barbate y Fresnillo.
Cortijada
57
La Loma y Cañada de Mariana,

veinticuatro ranchos
Caserío
146
Palmitoso y Puerto del Verdugo,

siete casas de viñas y olivares.
Caserío
42
Palmosa, Llanos de la Mata, Vega Blanquilla, Dehesa del Torero, Macote, Poyales, Cabeza de la Villa, Cermeño y Chaparro del Cordero, Mojeta,

cincuenta y cuatro ranchos, diez y nueve chozas y tres cortijos
Caserío
546
Partido rural del Prado, Pileta y Zurita,

cinco cortijos
Caserío
122
Pelagallo y Notares, tres molinos harineros
Caserío
5
Peña arpada, Bodegón y Yeso, ocho casas de huertas
Caserío
40
Puerto de la Paloma, Algarrobosa, y Valdegamas,

treinta y siete ranchos
Caserío
255
Rocinejo, Mesto, Tallones, Tote, Arnaos, Lasaca, Bobadilla, Nateruelas, Casas del Jautor, Dehesa del Peso, Dehesa de Yeguas, Lomo del Judio, Zafilla,

sesenta y siete ranchos, veintinueve chozas, cuatro cortijos, siete casas de dehesas, y siete de huertas
Caserío
724
Tablado, Hardales y Saltillo, ocho chozas
Caserío
18
Vizcaína, Mesa del Esparragal y Corteganilla,

Veintinueve ranchos
Caserío
169


 
Plano del término de Alcalá de 1874

domingo, 30 de abril de 2017

Sobre la Puerta Nueva



Ismael Almagro Montes de Oca 


       En mi artículo “Alcalá de los Gazules en el señorío de Per Afán de Ribera”, publicado en la Revista de Apuntes Históricos de 2016 ya di cuenta de que la conocida como Puerta Nueva del recinto amurallado de Alcalá no era la misma que la Puerta del Sol, error que tradicionalmente se ha defendido en la Historiografía local. Referente a la Puerta Nueva escribí lo siguiente: 

      <<En 1544 no existía carril hacia la Puerta del Sol y sin embargo, un año antes, en 1543, ya se había construido una calzada que llevaba a la Puerta Nueva, motivo por el cual, pensamos que se trata de dos puertas distintas: 

“Et en este cabildo se vido una copia d gastos y peticion q dio dio d nava (Diego de Nava) fasyendo saber a sus mds como tiene gastados syn libramio (libramiento) treze mylle nueve cientos y veinte e ocho mrs en pagar ocho myll ladrillos q se devyan a los frayles q los avian prestado pa la calçada d la puerta nueva…” 

      Es más, al hablar de construir el mencionado carril , se especifica que justo a la salida de la Plaza Alta nos encontramos “el miradero d la puerta dl sol” que no es otra cosa que un barranco o tajo (idéntico término se utiliza en la plazuela de la casa del Peso de la Harina y Puerta de la Villa) mientras que en la salida de la Puerta Nueva, el terreno sería menos rocoso, pues permitía incluso sembrar: “sus mds dieron lizª al dho señor alce (alcalde) pa q pueda senbrar un calmal abaxo d los cortinales d la puerta nueva entre dos arroyos este año…” 

      Creemos que en realidad la Puerta Nueva estaría a la altura de la plazoleta de la calle San Vicente, en la confluencia de la calzada del cementerio, pues consta que en esa zona había un postigo y que los cortinales para sembrar antes mencionados estarían en la zona conocida en la actualidad por el Huerto de Ana: 

“se vido una petición d ciertos vs desta vª en la collación d san vize (Vicente) pr ql dixeron q po (Pedro) tocino a enpedido la vereda q yva dl postigo d la arraval al campo y a la fuente de Jua (Juana) y fizo un seto y la apropio asy e senbro de alcacil y agora van por un muladar q quando esta moxado las bestias no pueden salir dl y caen d q es muy grande…” >> 

      Posteriormente, en la conferencia “Alcalá hace cuatro siglos”, que pronuncié dentro de los actos del 4º Centenario de la cofradía del Nazareno, di a conocer nuevos datos sobre la Puerta Nueva, tales como que se encontraba al lado de las Casas del Duque y junto a la cual se mandó hacer un camino junto a los cortinales, que son huertos en ladera, donde hacer carreras de caballos para que el duque se regocijara viéndolas desde las ventanas de su casa. Recordemos que la actual Plaza Collado, antiguamente se denominaba Plazuela del Marqués.

    Traigo hoy un documento definitivo, para confirmar que, efectivamente, la Puerta Nueva no era la Puerta del Sol, como hasta ahora se defendía. 

     Se trata de un mapa realizado en 1811, en plena guerra de la Independencia con los franceses de Napoleón, realizado por el Cuerpo de Estado mayor del Ejército español[1] en el que puede verse el núcleo urbano de Alcalá y sus alrededores, con lugares como la mancebía, San Antonio, Las Peñas o el cerro del Lario. 


     
      Pero lo interesante es que se señala la existencia de la Puerta Nueva, (señalada con la flecha roja) fuera de la plaza Alta (flecha amarilla), en sitio cercano a la ermita de San Vicente. 



     Este mapa atestigua que la misma existía al menos a principios de siglo XIX. 

NOTAS

[1] Centro Geográfico del Ejército. Arm. G TBLA. 9ª Carp. 2ª núm. 826 Signatura: IECA1988000745

viernes, 21 de abril de 2017

Sobre el patronazgo de San Jorge y la Virgen de los Santos y sus fiestas (I)



Ismael Almagro Montes de Oca

       Cuando estas líneas vean la luz, Alcalá estará inmersa en la celebración de las fiestas del Patrón San Jorge, siendo un momento propicio para indagar sobre este patronazgo y la antigüedad de su fiesta. Asimismo, aprovecharemos para analizar también la historia del de la Patrona de nuestra localidad, la Virgen de los Santos.

SAN JORGE

       Actualmente, todos los historiadores e investigadores están de acuerdo en que el hecho de que San Jorge sea el Patrón de Alcalá no se debe a que la reconquista definitiva de Alcalá por las tropas de San Fernando ocurriera un 23 de abril, puesto que hay indicios razonables para pensar que la misma se produjo el 23 de octubre de 1264.

      Sea como fuere, a San Jorge, desde que la villa pasó a manos cristianas, se le reservó un lugar principal, tanto que, a partir del 20 de enero de 1524, por Bula concedida por Clemente VII, su parroquia se convirtió en única, al suprimirse las de San Vicente y San Ildefonso, celebrándose la festividad de San Jorge desde tiempo inmemorial con la suelta de toros, hasta que en 1899 se eliminó al producirse dos muertes y no volviéndose a celebrar hasta 1961.[1]

       Sin embargo, es posible fijar una fecha fundacional de esta fiesta, gracias a las actas de los cabildos guardadas en el Archivo municipal, conservadas desde el 1 de enero de 1543 en adelante. En las mismas, prácticamente durante todo el siglo XVI, tan sólo se hace mención a una fiesta “oficial” anual (entiéndase por oficial, la que es organizada por el ayuntamiento), que no es otra que el Corpus Christi, fiesta que por cierto no era ajena a las modas foráneas y así vemos por ejemplo influencia granadina con la participación de la tarasca y de gigantes en 1611 y siguientes: 

“en este cavº se trato que para la fiesta del smo sacramº del dia del corpus chrisit que vie (viene) de este año es necessº procurar con cuidado se celebre con vda (verdadera) beneracion y regocijo y se procuren danças y fiestas y toros y cañas y se hagan tarasca y gigantes…” [2] y también influencia sevillana, puesto que la Parroquia de San Jorge contaba con un grupo de seises al menos en 1613: 

“…que se hagan fiestas para la Proceson de ssmo sacramento el dia del corpus christi y en su otava y que se proveyere con toda diligencia una buena dança de ombres y otra g harán los seises de la iglesia de sor sn Jorge desta villa…” [3]

      No será hasta casi finales de siglo, concretamente en el año 1596, cuando encontremos la primera noticia sobre la celebración de la fiesta de San Jorge. El miércoles 17 de abril de dicho año el cabildo acuerda: 

“que se faga fiesta el dia de Sr Sn Jorge ques el martes que viene beynte y tres de este mes de abril de este año” [4] especificándose además el motivo por el cual San Jorge es el Patrón de la entonces villa: “que como patrón ques de esta villa y en el dicho dia se gano esta villa”. Cabe puntualizar que, aunque esta información es mucho más cercana en el tiempo a la reconquista de Alcalá, ya habían pasado más de tres siglos desde la misma y posiblemente se trate de una tradición oral transmitida durante generaciones.

       En esta recién creada fiesta de San Jorge, básicamente lo que hicieron las autoridades locales, fue copiar la celebración de la del Corpus, con suelta de toros y con juego de cañas, una especie de batalla bélica entre dos bandos de nobles a caballo y para ello se buscaron organizadores: 

“y que aya toros y cañas para regocijar la fiesta y para que conviden a quien ayan de jugar se nombro por diputados al Sr alcayde y a don antº de truxº (Antonio de Trujillo) alguacil mor (mayor) y para que vayan por los toros a diego de los camos (Cameros) alcalde ordinº (ordinario) y a xpval (Cristóbal) de ayllon y los traygan a esta villa y los pidan a sus dueños y para hacer las carreras a anton luengo de mª (Medina) y al licendo (licenciado) don pº Rs (Pedro Rodríguez) de Coronado a los quales se les dio poder y comon (comisión) en forma de dº (derecho) y ansi se acordó por cavildo__”


       Hay un dato importante en este texto que no debe pasar inadvertido porque es indicativo de que efectivamente esta fiesta es de nueva creación y es el hecho de que los toros que se iban a correr “los pidan a sus dueños”. Originalmente, en la fiesta del Corpus se solían correr dos toros, uno pagado por el Cabildo y otro costeado por los ganaderos. Esto fue así hasta que, por queja de éstos últimos, en 1573 el duque de Alcalá dio licencia para que se pudieran gastar 20 ducados de los propios del cabildo en la fiesta.[5] A partir de esta fecha, es el Concejo alcalaíno quien costea todos los toros. Sin embargo, aquí se estaba pidiendo una cesión de los animales porque no había presupuesto destinado para ello. Los regidores, conscientes de que no disponían de dinero público para costear los festejos y de que esta situación era idéntica a la vivida con anterioridad a 1573 y podía volver a provocar las quejas de los ganaderos, nada más acabar aquel San Jorge, en el cabildo celebrado el día 29 de abril y aprovechando que un vecino, Alonso Romero de Coronado, tenía que pasar a Madrid, decidió elevar una petición al rey para que diera licencia para que se pudiese ampliar el dinero que se gastaba en el Corpus para celebrar también San Jorge: 

      “En este cavildo se acordó que se ynbie a la vª (villa) de md (Madrid) las Provis (provisiones) y diligs (diligencias) hechas sobre lo tocante a las fiestas que se an de hacer el dia del corpus christi y dia de Sr Sn Jorge de esta villa para suplicar a su magd de licenª (licencia) Para que se puedan gastar de los propios de este qº (Concejo) en las dhas (dichas) fiestas y trayga licenª para ello…” [6]

       Efectivamente, el rey accedió a la petición del ayuntamiento alcalaíno, ampliando la cantidad hasta los 200 ducados, pues así se hace constar en los preparativos de la fiesta del año siguiente: “En este cavildo se acordó y mando que el dia de Sr Sn Jorge ques patrón desta vª se fagan fiestas de toros y q se celebre con la beneracion que es justo demás que este qº tiene licenª de su magd para gastar duzis (doscientos) ducados en la dha fiesta…” [7] Se nombraron a dos vecinos y a los dos capitanes de infanteria de la villa para ir a por los toros, haciéndose hincapié en que el Cabildo asumía toda responsabilidad si ocurría algún percance en el traslado de los animales o si los mismos recibían algún daño: “…que el toro que se muriere u perniquebrare, el riesgo o cosa que hubiere en ello será y a de ser por quenta deste qº y de sus propios y se obliga de pagarlo”. 

       Otro de los aspectos destacados es que, al igual que en el Corpus, se hacía un corral para los toros y se vallaban varias calles dentro del recinto amurallado para la suelta de los toros, que debían ser las actuales Diego de Viera, Soledad, Monjas y Sánchez Aguayo, repartiéndose los trabajos entre vecinos y regidores: 

“…se cometio para fazer las barreras y corral a xpval (Cristóbal) de ayllon fiel ex (ejecutor) y andres benitez mdo (Maldonado) alférez y para la calle de la carrera al licendo (licenciado) don Gaspar y a ferdo (Fernando) benitez mdo Regidores y al licendo don pº rs (Rodriguez) Coronado la calle junto a la iglesia y la calle de las almenillas a Juo (Juan) Pablos vasqz vs (vecinos) de esta villa...” 


      La llegada del nuevo siglo traerá la celebración de otras fiestas, como no podía ser de otra manera, con la suelta de toros. Así ocurrió en las de San Sebastián de 1602[8]. Este santo, es muy posible que se tuviera como copatrono, al menos de manera oficiosa, pues el Ayuntamiento alcalaíno velaba especialmente por su cofradía y ejercía de patrono de la misma, hasta el punto de que su documentación se guardaba en el archivo municipal:  

“q se abra el archivo de los papeles de este cavº (Cabildo) y del se saquen todos los que tocantes a la cofradía del Sor Sn Sevastian y las gracias e indulgencias que ganan los cofrades de ella y las bullas (bulas) de como es patrón este qº (Concejo) y se cometio al capn don Rº de corondo para que lo bea el letrado de este qº y q se ordene lo que se a de hazer para acudir a al dha cofradía…” [9]

      En los años siguientes se observa cierta evolución en la celebración de San Jorge, añadiéndose nuevos elementos a la fiesta. Así, en 1604 la novedad son un sermón y una procesión, aunque no se menciona si se hacía con alguna imagen. Es posible que este sea el origen de la procesión con el pendón municipal que se realiza el día de su onomástica: 

“Es este cavº se trato que el dia de Sor S Jorge de a veynte y tres de este mes y demás de la costumbre que se te (tiene) en esta villa de hacer fiestas es necessº (necesario) que se celebre de Proceson (Procesión) y sermón por ser ansimismo el adbocacion desta vª qste (que este) dia se gano de los moros enemigos de nra (nuestra) sta (santa) fe católica y para ello se mdo (mando) que se hagan fiestas y lidien toros y para ello se mdo que se garrochen dos y se lidien otros y se hagan buenas fiestas…” [10] 

      En 1605 se incorpora a la fiesta otra de las costumbres del Corpus, como son la celebración de danzas: “…se de librª (libranza) de tres ducados en que se concertó una dança q se a de hazer para la proceson de Sor Sn Jorge de esta villa en las quales se concertó la dha dança” [11] Un poco más adelante, en 1611, será la novedad la utilización de algún tipo de altar, hecho expresamente para la fiesta: “…que para las fiestas del Sor Sn Jorge de esta villa es necessº que hagan quatro hachas (velas) para las fiestas y el túmulo q se a de hazer y que lo que costaren se de librança para ello el mayormº (mayordomo) del qº…” [12]


      En definitiva, estamos ante unas fiestas que se celebraban ya hace 421 años y que, salvando las distancias, tampoco diferían tanto de las actuales, pues sigue siendo la Plaza Alta el centro neurálgico de la fiesta, con la suelta de reses bravas, juegos, bailes y diversión.


NOTAS

[1] Así lo asevera Marcos Ramos Romero en su Historia sobre Alcalá de los Gazules, pág. 418. 

[2] Archivo Municipal de Alcalá de los Gazules (AMAG) Legajo 7 folio 50 vto. Cabildo del lunes 11 de abril de 1611 

[3] AMAG. Legajo 7 folio 187. Cabildo del lunes 6 de mayo de 1613 

[4] AMAG. Legajo 6 folio 77. cabildo del miércoles 17 de abril de 1596 

[5] AMAG. Legajo 4 folio 245 vto. Cabildo del 6 de mayo de 1573. 

[6] AMAG. Legajo 6 folio 81 vto. Cabildo del lunes 29 de abril de 1596 

[7] AMAG. Legajo 6 folio 136 vto. y 137. Cabildo del 14 de abril de 1597 

[8] AMAG. Legajo 6 folio 456 vto. Cabildo del domingo 27 de enero de 1602 

[9] AMAG. Legajo 6 folio 474 vto. Cabildo del lunes 7 de julio de 1602 

[10] AMAG. Legajo 6 folio 585 vto. y 586 Cabildo del lunes santo 12 de abril de 1604 

[11] AMAG. Legajo 6 folio 647 vto. Cabildo del jueves 21 de abril de 1605 

[12] AMAG. Legajo 7 folio 50 vto. Cabildo del lunes 11 de abril de 1611 


sábado, 8 de abril de 2017

Comerciantes e industriales de Alcalá en 1852



Ismael Almagro Montes de Oca 


      Siguiendo con la serie de Anuarios, traemos hoy un documento del que no podemos decir estrictamente que se trate de un Anuario, pues no fue publicado en este tipo de publicaciones de finales de siglo XIX.  Digamos que se trata de un "proto-anuario" pues fue publicado el 2 de julio de 1852 en el nº 79 del Boletín oficial de la provincia de Cádiz,. Se trata de  un suplemento dedicado a Alcalá en el que se recogen uno por uno todos los contribuyentes de nuestra localidad, pero además, se incluye  un censo detallado de todos los comerciantes e industriales que existían en el citado año, que reproducimos íntegramente a continuación:

“Alcalá de los Gazules Año de 1852 

Matricula general que para el año de 1852 forma el Alcalde del citado pueblo de todos los contribuyentes del mismo por la referida contribución, con arreglo a las Tarifas vigentes y distribución hecha por los respectivos gremios. 

Mercaderes de paño y demás géneros de lana 

D. Francisco Pacheco Álvarez 
Juan Elías Serrano 
Tomás Mejías 
Vicente Cid 
José García Pérez 
José Franco Rios 
José Olmedo. 

Mercaderes por menor de bacalao y géneros ultramarinos 

Antonio Luna 
José Solaces. 
Manuel Gómez 
Ramón Morilla y Torrelo. 
Dª María Ángela de Arias 
María Teresa Benítez Caballero 
Antonio Romero Ruiz 
José Lechugo 
Gabriel Álvarez 

Cafees 

José Luna y Herrera 
Aquilino Lescano 

Tiendas de especierías, comestibles y refino por menor 

Pablo Guerrero 
Dª María Fernández 
Francisco Lechugo 
Bartolomé Mariscal 
Gonzalo Benítez Caballero 
Juan Delgado 

Boticarios 

Antonio Gómez 
Pascual Sevillano 

Abogados 

Manuel Puelles 
Antonio Puelles 
Rafael Espinosa 

Médico 

José María Graneira 

Médicos y cirujanos 

Miguel Centeno 
Juan Centeno 
Miguel Sánchez 

Escribano de número 

Carlos Roa y Cogurno 

Confiteros 

Manuel Luna Herrera 
Domingo de Camas 
Pedro de Torres Rojas 

Tiendas de vinos y aguardiente 

José González de la Vega 
El mismo 
Dª María Domínguez 
Miguel Jiménez 
Pedro Escobar Pérez 
Ignacio del Valle 
Fernando Villanueva 
José Arroyo. 
Cristóbal Salcedo Rosado 



Botineros con tienda 

Cristóbal Bohórquez 
Nicolás Romero 

Corredores de granos 

Domingo Sánchez Guillen 
Gonzalo Fernández Benítez 
Cristóbal Benítez Espinosa 
Alonso Moreno Gomez 
Antonio Moreno Vergara 

Mesoneros 

Vicente Fernández Manzano. 
Atanasio del Rio 
Francisco González Moro 

Tabernas 

Fernando Villanueva 

Sangradores y dentistas 

Francisco Moreno Redondo. 
Antonio Suarez González 

Abacería 

Dª Josefa Muñoz Almagro 

Abacerías y tiendas de aceite 

D. Francisco González Moro 
Bernardo Alonso 
Dª Josefa Barbero 
D. Francisco Javier Ita 
D. Alonso Tirado 
Nicolás Fernández 
Dª Francisca Mancilla Viuda 
D. Alonso Moreno 
Dª María del Rio Venegas 
D. Bartolomé Romero Almagro 
Dª Maria del Rosario Pizarro 
Rafaela Roja Conde 

Alarifes 

D. Juan Antonio Pérez 
Pedro García Rendón 

Cacharrerías de barro ordinario 

Juan Medina Peñaloza 
Francisco Torrejón Coronil 

Albéitares y herradores 

Melchor Román 
Ángel Sanjuan 

Tablajeros 

Gerónimo de Casas Morito 
Francisco de Salas Marchante 
Pedro Salazar 
Dª María Domínguez de Salina 
Francisco Medina 
Pedro García 

Carpinteros 

José Benavente 
Antonio Montes de Oca 
Sebastián Almendra 
Miguel Periañez 
Juan Vicente Gutiérrez 
José María de Arce 



Comadre de parir 

Dª Francisca de Pª de Núñez 

Corredores de ganado 

Andrés Medina 
Alonso Gómez 
Feliciano del Valle 
Vicente Moreno 

Sastres 

José Camilleri 
Manuel Martínez Gorgojo 
Antonio Clavijo Sales 

Zapateros con tienda 

Francisco Cumplido 
Juan Camacho 
Francisco de Paula Acevedo 
Andrés del Rio 
Juan Piñero Caballero 
Vicente Moreno Luna 
Agustín Amador Vilches 
Blas Torres Rojas 
Antonio García Pizarro 
José Suarez Pizarro 
Juan Cotrino 

Silleros 

Rafael González Rando 
Agustín Ramos Moreno 

Herreros 

Antonio Fuentes 
Juan Fuentes 
Francisco Romero 
Manuel Quintana 

Hornos de cocer pan sin venta de este artículo 

Pedro Estévez 
Juan Ballesteros 
Fernando Venegas 
Domingo Barea 
Juan Barbero 
Miguel Ruiz 
José Barreno 

Albardero con tienda 

Rodrigo López 

Buhoneros que venden en ambulancia quincalla 

Dª Micaela de la Rosa 
María del Carmen Guzmán 

Cedacero 

D. Francisco Ortega Gil 

Barberos con tienda 

Juan Moreno Redondo 
Juan Moreno Jiménez 
Antonio Asencio 
Francisco Pérez 
Ramón Asencio 
Pedro Delgado 
Melchor Moreno 
Juan Asencio Mendoza 
Gabriel Román Cañamaque 
Juan Moreno García 

Quita manchas 

Ramón Martínez 

Puesto de frutas 

Dª Josefa Briones 

Tienda en que se vende pan y frutas 

D. Andrés Quirós 
Diego Fernández 
Francisco de Paula Acevedo 
Juan Ramón Rodríguez 
D. Juan Nieto 
Miguel Cuneo 
Pedro García Rendón 
Dª Josefa Collante 
María García 
Juana de Horio 
Vicenta Rodríguez 
Maria Pelegrina Salazar 
D. José Moreno Lagosca 
Dª Sebastiana Romero 
D. Juan Rodríguez Vázquez 

Molino de aceite que muele por retribución con una sola viga 

Herederos de D. Antonio del Manzano 
Herederos de D. Rodrigo Delgado 

Mesa de villar 

Herederos de D. José María de Puelles 

Juego de bolas 

D. Antonio Martínez 

Administrador del Escmo. Sr. Duque de Medina Celi por 6 p% sobre 5.000 rs. que percibe 

Manuel Lacoste 

Arrendatario de los derechos de las especies de consumo de esta villa en 59.200 rs. vn. 

José González de la Vega 

Un molino maquilero en rio o presa con un solo asiento que muele 6 meses o menos. 

Benito Collante 
Francisco Almagro 
Francisco Benítez 
José Benavente 
Blas Orellana 
Juan Diego Romero 
José Romero Rivas 

Dos ídem idem 

Antonio Fernández Alegría 

Uno ídem ídem 

Dª María de los Santos Tocino Viuda 
D. Cristóbal Salcedo 
Rafael Caballero 
Jorge de Salas 
Cristóbal Almagro 

Molino maquilero de represa o cauce con dos asientos que muele menos de 6 meses. 

Rafael Caballero 
Francisco Torres 
José Romero Rivas 
Jorge de Salas 

Arrieros: con 1 caballería mayor 

José Lechugo 

Arrieros: con 1 mayor y 3 menores 

Cristóbal Mancheño 

Arrieros: con 2 menores 

Félix del Castillo 

Arrieros: con 3 menores 

Vicente Marchante 

Arrieros: con 2 mayores y 6 menores 

Antonio Romero 

Arrieros: con 1 mayor y 3 menores 

Bartolomé Romero Almagro 

Arrieros: con 1 mayor 

Francisco Lechugo 
Bartolomé Mariscal 

Arrieros: con 2 menores 

Francisco Alva 

Arrieros: con 1 mayor y 3 menores 

Cristóbal Almagro 

Arrieros: 2 menores 

Domingo Sánchez Guillén 

Arrieros: con 1 mayor 

José Gómez Ruiz 
Pablo Millán 
Gonzalo Benítez Caballero 

Arrieros: con 3 menores 

José Romero Rivas 
Leonardo Navarro Esquivel 

Arrieros: con 3 mayores 

Francisco Pacheco Álvarez 



Mercaderes en ambulancia de tejidos 

Pedro Canto Esquina 
José García Pérez 

Fábricas de cal y yeso 

Francisco Torrejón 

Francisco Rodríguez Jarillo 

Fábrica de tejas 

Juan Medina 

Tahona con sola una piedra 

Antonio González Jaén 

Fábrica de jergas con dos telares 

Juan Elías Serrano 


Alcalá de los Gazules 18 de mayo de 1852 = José María Espinosa”

NOTA: Las fotografías no se corresponden con la publicación original