viernes, 16 de junio de 2017

Notas genealógicas sobre dos alcalaínos ilustres: el obispo Pedro Mirabal y el arzobispo Luis de los Cameros (y II)



LUIS DE LOS CAMEROS ESTRADA

       Según la información genealógica contenida en el expediente que se realizó en 1638 a Luis de los Cameros como pretendiente a oficial del santo Oficio[16], era hijo de Ambrosio de los Cameros y de doña Isabel de Estrada. 

       Su abuelo materno, Alonso Gómez de Olvera Butrón[17] era natural de Medina Sidonia. Nacido el 20 de junio de 1534 y fue regidor perpetuo y alguacil mayor de Medina, Capitán Sargento Mayor y alcalde de Hidalgos[18]. Casó con doña Juan Ortiz de Estrada, también natural de Medina. Fueron padres de dos hijos, Fernando e Isabel, madre del arzobispo.

      Su abuelo paterno, Ambrosio de los Cameros, natural de Alcalá, que aparece ya como hidalgo en el padrón de moneda forera de 1545[19], era labrador, siendo varias las referencias en las actas del ayuntamiento que hacen referencia a su oficio.[20]

      Casó con la alcalaína doña Francisca Iñiguez de Alfaro con anterioridad al 16 de mayo de 1552, fecha en que es bautizado su hijo Ambrosio, padre del arzobispo: 

“En diez y seis de Mayo Yo Alonso Cardeno baptice a Ambrocio hijo de Ambrocio de los Cameros y francisca Martin Yguez de Alfaro su legitima muger de que fueron sus padrinos Bartholome Cardeno y Luiza de Heredia su muger y Marina Cardena muger de Juan de ¿? Y Marina Rodriguez Muger de Nicolas Garcia en fee de lo qual lo firme de mi nombre que va ut supra = Alonzo Cardeno” [21]

      Fruto de este matrimonio nació en fecha desconocida Leonor de los Cameros, que casó el 26 de febrero 1582 con Juan Gómez Barroso.[22] Posiblemente este matrimonio tuviera otro hijo, Diego de los Cameros, aunque no hemos podido documentar esta relación. Este Diego llegó a capitán de infantería desde 1596 en adelante,[23] además ejerció de alcalde ordinario ese mismo año[24]

       En otro padrón de 1557, [25] Ambrosio de los Cameros (padre), aparece como el primero de los hidalgos y tenía negocios de ganadería pues en 1558 le retrasan el pago de 1000 maravedíes que debía de la hierba de los novillos de Notares.[26] Además tenía piaras de cochinos en Maina.[27]

      En febrero de 1560 es nombrado regidor,[28] debiendo ser una persona bien instruida, pues a partir de aquí los encargos que hace para el ayuntamiento alcalaíno son múltiples: encargado de llevar los privilegios de franqueza a la Corte para que los firmara el rey ese mismo año[29] y de buscar un médico para la villa.[30] Al año siguiente se le encomendó ir a Bornos a recoger el trigo que el duque había prestado a Alcalá[31] a la vez que fue nombrado diputado para organizar las fiestas del Corpus. En julio de ese mismo año se desplazó a Granada a tratar en la Real Chancillería el pleito con Ronda sobre la Sauceda[32]. Tuvo que ser además un hombre recto pues llegó incluso a sufrir arresto domiciliario por un altercado con otro regidor por otorgarse una vecindad a un forastero sin ajustarse a las ordenanzas del duque.[33] En 1562 recibió el honor de ir a dar la enhorabuena al futuro San Juan de Ribera por su nombramiento como obispo de Badajoz[34] y ejerció, además, como hermano mayor de la Hermandad del Nombre de Cristo.[35] En 1565 fue diputado para la obra de la Puerta Nueva en el recinto amurallado (que debió estar a la altura de la plazoleta junto a la calzada del cementerio)[36] En 1570 nos lo encontramos nuevamente ejerciendo el cargo de alcalde ordinario[37], debiendo fallecer con anterioridad al 26 de febrero de 1572, fecha en que el ayuntamiento acuerda la espera de un pago que debían hacer al pósito sus herederos[38]

       Sobre el padre del arzobispo, Ambrosio de los Cameros Iñiguez, un dato desconocido hasta hoy, es que su primera mujer no fue Isabel de Estrada, puesto que ya estaba casado en 1571, cuando nació una hija de este matrimonio: 

“En la Yglecia de San George de Alcala de los Gazules veinte y siete de Marzo de mil y quinientos y setenta y uno años yo el Bachr Diego de Santotis cura baptice a Francisca hija de Ambrocio Camero Alfaro y de Francisca su muger fue su padrino el Sr Doctor Ayala de Molina Alcalde maior desta villa en fe de lo qual lo firme = el Bachr Diego de Santotis”[39] Aunque en la partida de bautismo no aparece el apellido de su mujer, sabemos que éste era Mesa por una petición que el padre realiza al Cabildo para que a otro hijo del mismo matrimonio, también llamado Ambrosio, clérigo, se le proveyese como capellán de una capellanía vacante: 

“dixeron que desde luego nombraban e nombraron por tal capellan de la dha capellanía al dho dn ambro de mesa de los cameros hijo del dho ambro de los Cameros…”[40]

     A partir del 1 de enero de 1587 ejerció el cargo de regidor, nombrado por el duque[41]



      Enviudó y casó por segunda vez en 1592 con Isabel de Estrada, natural de Medina, hija de Alonso Gómez de Olvera y de Juan Ortiz de Estrada, quien a su vez también había estado casada con un primo suyo, Cristóbal Garcés de Tejada.[42] Este matrimonio debió de celebrarse en Alcalá, según lo atestigua Alonso de Novela, natural de Medina y vicario en Sevilla en 1647 al hablar sobre Isabel de Estrada: “…se fue a casar a dha villa” [43]

     Fruto de esta unión nació Luis de los Cameros Estrada casi con total seguridad en 1600, dando hoy aquí a conocer por vez primera su partida de bautismo: 

“En la villa de alcala 8 de febrero de 1600 yo juan dstrada bch y cura desta vª baptise a Luis hijo de Ambrosio de los Cameros y de doña ysabel destrada su muger fue su padrino don diego de barrionuebo fue advertido del parentesco y obligación en fee de lo qual lo firme fecha ut s = Juan destrada” [44]


     No aparece por tanto el nombre compuesto de Luis Alfonso, como es mencionado en la mayoría de las publicaciones, el que fuera beneficiado y cura de Alcalá, inquisidor de Palermo durante 12 años, Obispo de Pati (Nápoles) y Arzobispo de Valencia.

      De esta unión nacieron al menos dos varones más, Antón, en 1647 a quien conocía Pedro Lorenzo de Alarcón, comisario del santo Oficio de Medina y Francisco, el cual parece ser que se dedicó a servir a su hermano, según el testimonio de Antón Ruiz Ramos, vecino de Alcalá: 

“que conocio de vista i comunicación a don franco de los cameros desde que nacio que oi assiste en Palermo con su hermano don Luis…” [45]



NOTAS

[16] Archivo Histórico Nacional. ES.28079.AHN/1.1.11.6.4//INQUISICIÓN,1515, Exp. 

[17] Así le llaman en el citado expediente los testigos Alonso de Coca, escribano público de Alcalá y el licenciado Rodrigo García Conejero. 

[18] PEREZ DE AZAGRA Y AGUIRRE, Antonio: “Reseña genealógica sobre la casa de los Butrón Mújica y sus descendientes…” 1944. págs. 66. Aquí se le denomina Alonso Butrón Mújica y Ariza 


[19] Archivo Municipal de Alcalá de los Gazules. Legajo 1 folio 246 vto. Cabildo del lunes 20 de julio de 1545 

[20] AMAG. Legajo 1. Folio 255 vto. Cabildo del 16 de agosto de 1545. Concesión de licencia para sembrar. 

Legajo 2. Folio 45 vto. Aparece firmando una petición de los labradores de Notares. 

[21] Archivo Parroquial de Alcalá. Libro 1º Bautismo. Folio 203 vto. 

[22] Archivo Parroquial. Libro 1º Matrimoniales. Folio 121 vto. 

[23] AMAG. Legajo 6. Folio 109. Cabildo del jueves 20 de julio de 1596 

[24] Ib. Legajo 6. Folio 

[25] Ib. Legajo 2. Folio 335. Cabildo del 25 de mayo de 1557. 

[26] Ib. Ib. Folio 408 vto. 

[27] Ib. Legajo 3. Folio 133. Cabildo del 30 de abril de 1562. Se le concede licencia para hacer corral para sus cochinos. 

[28] Ib. Folio 13. Presenta junto a Antón Luengo provisión del duque en el cabildo del lunes 12 de febrero de 1560 

[29] Ib. Cabildo del 21 de julio de 1560 

[30] Ib. Cabildo del 29 de julio de 1570 

[31] Ib. Cabildo del 5 de mayo de 1561. 

[32] Ib. Cabildo del 21 de julio de 1561. 

[33] Ib. Folio 96 vto. Cabildo del 22 de octubre de 1561. 

[34] Ib. Folio 134. Cabildo del 22 de mayo de 1562. 

[35] Ib. Folio 177. Cabildo del 11 de enero de 1563. 

[36] Ib. Legajo 3. Folio 308. Cabildo del 7 de mayo de 1565. 

[37] Ib. Legajo 4. Folio 46. Cabildo del domingo 29 de junio de 1570. 

[38] Ib. Folio 167 vto. Cabildo del 26 de febrero de 1572 

[39] Archivo Parroquial. Libro 1º Bautismo. Folio 217 

[40] AMAG. Legajo 6. Folio 275 y cto. 

[41] Ib. Legajo 5. Folio 209 

[42] PEREZ DE AZAGRA Y AGUIRRE, Antonio: “Reseña genealógica sobre la casa de los Butrón Mújica y sus descendientes…” 1944. Pág. 67. Aquí se le denomina Alonso Butrón Mújica y Ariza 

[43] Archivo Histórico Nacional. ES.28079.AHN/1.1.11.6.4//INQUISICIÓN,1439 ,Exp.3. Informaciones genealógicas de Francisco de Cameros Estrada y de Francisca Marrufo Calderón, su mujer. 1647 

[44] Archivo Parroquial. Libro 1º Bautismo. Años 1595 hasta 1615. Folio 86 

[45] AHN. ES.28079.AHN/1.1.11.6.4//INQUISICIÓN,1439 ,Exp.3

sábado, 10 de junio de 2017

Las Ordenanzas municipales de 1900 (III)



CAPITULO X

Precauciones contra incendios

Art. 54.- Las chimeneas y hogares de cocina deberán estar arrimados a paredes maestras o entramados y cuando no sea posible se prevendrán estos de modo que sobre el grueso del tabique a donde arrimen, se cree del ancho del hogar y cañón con tabicado doble de yeso que lo preserve de toda contingencia.

Art. 55.- Todo cañon de chimenea debe salir recto sobre el tejado y cuando arrimen a medianería, dominará en su altura a la casa contigua, sin que sea permitido dar salida al humo por cañones ni otras maneras a dichas medianerías, calles públicas y aun patios, cuando se incomode el vecino.

Art. 56.- Las chimeneas y hogares francesas no pueden de ningun modo ser introducidas en pared medianera sin consentimiento del dueño inmediato; los cañones en ningun punto estarán contiguos a maderas, ni serán voladas hacia el vecino sin su permiso, si solo en el sitio y propia posesión, evitando el contacto con toda madera.

Art. 57.- No podrán sacar a encender braseros a los balcones ni ventanas ni desde aquellas arrojar las cenizas a la calle, ni tampoco encender en estas, virutas enteras, paja ni otros combustibles.

Art. 58.- Ninguna persona podrá hacer fuego en los patios de las casas y si solo en los sitios construidos al intento y con las debidas precauciones.

Art. 59.- En los Teatros y demás sitios donde se celebren funciones de noche, se adoptaran por los directores y bajo su responsabilidad las más rigurosas medidas de vigilancia.


CAPITULO XI

Establecimientos peligrosos

Art. 60.- Queda prohibido el establecimiento dentro de la población de fábricas u obradores de fuegos artificiales, de pólvora fulminante ó de fosforos.

Art. 61.- Queda prohibido tambien en el recinto de esta Ciudad, todo depósito de pólvora, y los particulares sólo podrán tener en sus casas cuando más dos libras.

Art. 62.- El alquitrán, pez, resina, fósforos y demas materias inflamables, se venderán por las personas autorizadas para ello, pero deberan ejercer exquisita vigilancia para evitar su inflamación, procurando tenerlas si es posible en habitaciones a propósito para sustraerlas del incendio.

Art. 63.- Los almacenes al por mayor de dichas materias, y los de carbón, leña, paja, madera y otros combustibles, deberán situarse si posible fuese, en parajes aislados y en las afueras de la población

Art. 64.- Se evitará entrar en dichos almacenes de noche aunque sea con farol; en los de aguardiente, carbón y paja o depósito de fósforos, se prohíbe entrar con luz y fumar en ellos bajo la responsabilidad más estrecha de los que así lo verifiquen.

Art. 65.- Los esparteros, cordeleros, laneros y demás artes en que se emplean materias inflamables, tendrán cuidado de usar farol por la noche y de abstenerse de fumar en los sitios en que tengan sus depósitos.



CAPITULO XII.

Disposiciones para cortar los incendios. 

Art. 66.- El Alcalde es la autoridad a quien corresponde cuidar de que sean cortados los incendios y a sus órdenes estarán los empleados municipales y particulares que concurran, como también la fuerza pública si la hubiere en la población.

Art. 67.- La dirección facultativa correrá a cargo del maestro de obras municipales y a sus órdenes se pondrán todos los operarios.

Art. 68.- La persona que advierta o note fuego, sea o no vecino de la casa en que ocurra, dará aviso a cualquier dependiente o empleado que encuentre para que éste lo haga a la autoridad y a la Parroquia a que la casa corresponda; y el campanero tocará en la forma acostumbrada hasta que cese el peligro. 

Art. 69.- Cuando el fuego sea en las afueras de la población, después de la campanada de costumbre y en un intervalo muy breve, se darán dos toques de a dos cada uno, ejecutándose con velocidad y marcándolas en el intermedio con una pausa muy ligera.

Art. 70.- En cualquier hora de la noche que ocurra un incendio, los serenos o guardias municipales, anunciaran con voz fuerte el lugar de la ocurrencia. Los más inmediatos al lugar del fuego, harán la comunicación del nombre de la calle y número de la casa incendiada, y si es en las afueras, expresaran estas circunstancias, para general conocimiento y avisarán a la autoridad.

Art. 71.- Todos los vecinos quedan obligados a franquear los pozos de sus casas, a fin da extraer el agua necesaria para sofocar el incendio.

Art. 72.- Los aguadores de la población estan también obligados a acudir al lugar del siniestro, para prestar con su persona y caballerias los servicios que se les reclamen.

Art. 73.- Las maestros albañiles y carpinteros, como los oficiales y peones y en general todos los que se ocupan en obras de construcción de edificios, deberán acudir inmediatamente a auxiliar a las autoridades y demás vecinos. 

Art. 74.- La autoridad que dirija las operaciones mantendrá el orden y dictará las disposiciones oportunas, tanto para el mas pronto atajo del incendio, como para la salvación de personas, efectos, custodia y seguridad, impidiendo la entrada a más personas que las necesarias, y devolución de efectos a sus dueños luego que se haya concluido el incendio, no retirándose ni permitiendo se retiren los obreros hasta su completa extinción.


CAPITULO XIII 

Demoliciones y construcciones. 


Art. 75.- Todo vecino y en especial los peritos públicos de albañilería y empleados del Ayuntamiento, están obligados a denunciar al Alcalde los edificios que amenazan ruina, para que la autoridad correspondiente, previos los informes facultativos que se consideren necesarios, proceda a mandar a sus dueños que los reparen o construyan de nuevo en un breve término.

Art. 76.- Entretanto que se dispone su reparación podrán apuntalarlos, pero sólo durante el tiempo necesario para preparar el derribo y obra nueva, la cual si no fuese ejecutada por el dueño en el tiempo que se prefije por la autoridad, podrá hacerse por administración a costa del valor del material o del solar en venta.

Art. 77.- El Alcalde cuidará de que se realicen las obras debidas y las de las casas denunciadas o ruinosas y concedida que sea la licencia para la nueva construcción, no se concederá más plazo que el de tres meses para dar principio a ella.

Art. 78.- Los derribos se verificarán precisamente en las primeras horas de la mañana , hasta las nueve en verano y hasta las diez en invierno, prohibiéndose arrojar los escombros a la calle desde lo alto, debiendo hacerse uso de la maroma o espuertas. A los Arquitectos o maestros de obras aparejadores y sobrestantes se les hará responsables de los daños que se originen por falta de precauciones bastantes para evitarlos.

Art. 79.- Los escombros procedentes de derribos, solo estarán en la vía publica el menor tiempo posible, quedando encargados los directores de las obras de trasladarlos en un plazo breve a los sitios que destine la autoridad local con éste objeto.

Art. 80.- De todos modos y aun en las obras de reparación, revoque, retejo, pintura, etc. Se atajará el frente con una cuerda para impedir el paso y evitar daños tanto a las personas como a sus vestidos. 

Art. 81.- No se dará principio a ninguna obra sin proceder la correspondiente licencia de la autoridad exceptuándose aquellas que por su escasa importancia no se haga preciso éste requisito.

Art. 82.- Bajo concepto alguno se estrechará la via publica; y por lo tanto las obras de nueva planta como las reformas que se efectúen sobre cualquier edificio, ya sea en plazas o calles de la localidad, se construirán sus fachadas en línea con las que den mayor ensanche a aquella aunque pierdan estas algun terreno de que antes ocupaban.

Art. 83.- Las contravenciones a los artículos que anteceden se castigarán con multas que no excederán de veinticinco pesetas, además de las responsabilidades que procedan por los daños y perjuicios que se originen.




CAPITULO XIV

Salientes de las casas.

Art. 84.- Se prohibe, como contrarias a la seguridad del tránsito y vía pública las rejas salientes hasta la altura de ocho pies, habiendo de estar precisamente al filo de las fachadas. El vuelo da las balcones no podrá exceder de pie y medio en el piso principal, uno en el segundo y medio en el tercero.

Art. 85.- Igualmente se prohibe que las puertas de tiendas, ventanas bajas y cocheras, abran hacia la calle, exceptuándose las primeras cuando queden fijas en la pared formando portadas.

Art. 86.- Las portadas y escaparates no podrán sobresalir de las fachadas más de tres pulgadas en su mayor relieve.

Art. 87.- Se prohiben los tinglados, o tejadillos de madera encima de los puertas de las tiendas con objeto de recoger los aguas para afuera o procurar sombra.

Art. 88.- Las muestras o enseñas no podrán ponerse atravesadas, sino precisamente paralelas a la pared, bien aseguradas y de modo que su resalte no pase de medio pie; prohibiéndose tambien poner cestos en ventanas, aleros, caballetes de tejado, o tablas que afirmen entre dos balcones, y colgar por la parte de afuera de éstos, cantarillos, alcarrazas, etc. Permitiéndose únicamente macetas en la parte interior de los balcones, pero no ha de regarse antes de las doce de la noche en el verano y las once en el invierno.

sábado, 3 de junio de 2017

Notas genealógicas sobre dos alcalaínos ilustres: el obispo Pedro Mirabal y el arzobispo Luis de los Cameros (I)


Artículo publicado en la Revista de Apuntes Históricos 2017

Ismael Almagro Montes de Oca

       Sobre prácticamente la totalidad de ilustres hijos alcalaínos apenas se conocen datos sobre sus orígenes. Es por ello que trataremos de arrojar luz sobre dos de ellos, Pedro Mirabal y Luis de los Cameros, de los cuales hemos podido encontrar en el archivo parroquial las partidas de bautismo, pese a la dificultad añadida de que, en los dos primeros libros, las mismas se encuentran sin ordenar cronológicamente, lo que ha dificultado sobremanera la tarea y ha requerido un detenido examen de cada una de ellas.

PEDRO MIRABAL AYLLÓN 

        Gracias al expediente para pasar a Indias de un hermano del Obispo Mirabal en 1605, conocemos los ancestros de ese ilustre alcalaíno: 

“hijo legitimo e natural de juan ruis de aillon ynfante e de dona veatris de miraval su legitima mujer y nieto de xpal ruis y de Leonor de aillon su mujer e de alo de miraval y de Leonor días…” [1] La rama materna era natural de Jerez.

      Su padre, Juan Ruiz de Ayllon natural de Medina Sidonia, llegó a Alcalá en agosto de 1564, fecha en que pidió la vecindad: 

“en este cabildo se vido una petición de Juº Ruis de ayllon fermº (hermano) de xvl (Cristóbal) de Ayllon por la qual pidio q le fagan md de le rescibir pr vº desta vª por ql a traído a ella su mujer y casa y no trae ganados ni otras cosas q trayga pjuiº (perjuicio) a los vs (vecinos)…”[2]

       Cristóbal de Ayllon, también vecino de Medina, ya aparece con negocios de ganados en Alcalá en 1558, pasando a trabajar en fecha indeterminada para el duque, no siendo hasta 1562, cuando, siendo vecino de Bornos, pidió la vecindad en nuestro pueblo presentando un poder otorgado por el Concejo ducal, aduciendo estar fuera “entendiendo” negocios del duque, todo con objeto de tener ganado aquí, oponiéndose el Cabildo por no tener casa poblada[3]. Esto motivó incluso un pleito en Granada sobre el tema en los dos años siguientes. Pasados los años, a partir de 1572, ejerció el cargo de alguacil mayor del cabildo[4] y al menos desde 1595 como alférez mayor de infantería.[5]

      Veíamos que Juan Ruiz de Ayllón llegó ya casado a nuestra localidad y aquí nacerían al menos dos de los hermanos del futuro Obispo Mirabal, en 1566 Cristóbal[6] y en 1570, Juan: 

“En treinta días de Agosto Yo Martin Sanches, Cura, baptise a Juan fijo de Juan Ruiz de Aillon, Mercader y de Beatriz de los Reies, su muger: fue su padrino Alonso Cardeno. Bdo desta Yglecia, en fe de lo qual lo firme = Martin Sanches Cura” [7] 

       Aquí se recoge que Juan era mercader, además de propietario de ganado, que tenía en el Saltillo.[8] Por otra parte, a su mujer no se la menciona como Beatriz de Mirabal sino de los Reyes, haciendo un uso arbitrario de los apellidos, norma muy frecuente en la época. De igual manera se la denomina en la partida de bautismo de su hijo Pedro, que nació en 1573 y que ha permanecido inédita hasta la fecha: 


“En lunes seis dias de Jullio de mil quinientos setenta y tres años Yo Martin Sanchez baptise a Pedro, fijo de Juan Ruiz Aillon, mercader y de Beatriz de los Reies su mujer: fueron sus Padrinos Chirstoval de Aillon, Alguacil maior y Dª Ysabel su mujer, en fe de los qual lo firmé de mi nombre= Matin Sanchez Ledesma” [9]

       Entre el 26 de noviembre de 1574 y el 14 de febrero de 1575 ejerció el cargo de regidor en el ayuntamiento alcalaíno. Ese mismo año se le concedió licencia para hacerse una casa[10] y para traer trabajadores de Medina para sacar cepas en las tierras que tenía en la Alcaria.[11]

       En 1577 Juan Ruiz Ayllón fue nombrado capitán de la gente de infantería en Alcalá[12] y ya, con el paso de los años, en 1598, aparecerá como mayordomo del duque en nuestra localidad.[13]

      En 1599, tenemos noticia de otro hijo del matrimonio, Alonso Mirabal Ayllón, clérigo, el cual pidió una capellanía vacante.[14] Alonso Mirabal bien podría considerarse como otro de los hijos ilustres de Alcalá, pues llegó a ser abogado de la real audiencia de Sevilla, pasando a ejercer a Perú en 1605[15]




NOTAS

[1] Archivo Histórico Nacional. ES.41091.AGI/10.42.3.82//CONTRATACION,5289,N.61 Expediente de información y licencia de pasajero a indias de Alonso de Mirabal Aillón, abogado de la Audiencia de Sevilla, natural y vecino de Sevilla, hijo de Juan Ruiz Aillón y de Beatriz de Mirabal, a Perú. 

[2] Archivo Municipal de Alcalá de los Gazules. Legajo 3. Folio 261 vto. Cabildo del 28 de agosto de 1564 

[3] AMAG. Legajo 3. Folio 149 vto. Cabildo del lunes 17 de agosto de 1562 

[4] Ib. Legajo 4 Folio 186. Cabildo del 28 de mayo de 1572. 

[5] Ib. Legajo 6 Folio 7. Cabildo del 26 de junio de 1595. 

[6] Archivo parroquial de Alcalá de los Gazules. Libro 1º de bautismo. Domingo 18 de agosto de 1566 

[7] Ib. Libro 1º de bautismo Folio 48 vto. 

[8] AMAG. Legajo 4. Folio 218 vto. Cabildo del 1 de diciembre de 1572. 

[9] Archivo Parroquial Alcalá de los Gazules. Libro 2º bautismos, folio 6¿? 

[10] AMAG. Legajo 5. Folio 279 vto. Cabildo del 10 de enero de 1575. 

[11] Ib. Folio 280 vto. Cabildo del 28 de enero de 1575. 

[12] Ib. Legajo 4. Folio 454 vto. Cabildo del 10 de octubre de 1577. 

[13] Ib. Legajo 6 Folio 302. Cabildo del Lunes 8 de mayo de 1598. 

[14] Ib. Folio 277. Cabildo del lunes 15 de marzo de 1599. 

[15] AHN. ES.41091.AGI/10.42.3.82//CONTRATACION,5289,N.61 Expediente de información y licencia de pasajero a indias de Alonso de Mirabal Aillón, abogado de la Audiencia de Sevilla. 

sábado, 27 de mayo de 2017

La música de Juan Amador Jiménez



Ismael Almagro Montes de Oca

      A estas alturas, el que más y el que menos en nuestra localidad le suena el nombre de Juan Amador Jiménez, aunque sea por llevar el nombre de una calle. Este alcalaíno nacido en 1903, músico de profesión fue autor de más de una treintena de composiciones, entre las que destaca su más que celebérrimo pasodoble Ayamonte.

Según las investigaciones de Javier Miranda, fue autor de:

1. AGUAS DE MARMOLEJO

2. ARMENIA (CIUDAD DEL QUINDIO – COLOMBIA)

3. AYAMONTE 1966

4. BAEZA HISTÓRICA

5. ECOS DE LOS QUINCE

6. EL DIVINO ROSAL

7. EL MANUBRIO - 1929

8. FINO HEREDIA

9. GLORIA A TI

10. GRACIA ANDALUZA

11. HIMNO A LA VIRGEN DE LOS SANTOS

12. HIMNO A SAN JULIÁN DE MARMOLEJO

13. HIMNO A SANTA CECILIA

14. HIMNO OFICIAL DE LA VIRGEN DE LA CABEZA DE ANDÚJAR

15. MÁLAGA, VINO VIRGEN- (pasodoble) 1960

16. MI ROSA PREFERIDA

17. MIS DOS TESOROS - (bolero-canción) 1961

18. MISION JUBILAR- (himno) 1960?

19. MORENA Y PEQUEÑITA- (pasodoble) 1948

20. OLÉ YA! JOSÉ ORTEGA- (pasodoble taurino) 1972

21. OLÉ! MANUEL BENITEZ “EL CORDOBÉS”- (canción pasodoble torero) 1961

22. PALMA, PLAYA IDEAL - (twist mallorquín)

23. PASACALLES ROMERO

24. PEÑA CULTURAL (pasodoble)

25. PEÑA EL CANTO

26. PUERTO ALTO

27. REINA DE LA SERRANIA - (pasodoble romero) 1959

28. SENTIR DE GUITARRAS - 1935

29. SOL Y FE RADIANTE- 1967

30. VALENZUELA

31. VIRGENCITA DE LA ESPERANZA


         Hoy propongo acercarnos a la Historia de Alcalá y sus habitantes de una manera diferente y lo haremos escuchando parte de las composiciones musicales que nuestro paisano dejó escritas, puesto que, quitando el ya mencionado pasodoble Ayamonte, el resto es totalmente desconocida para la inmensa mayoría de nosotros.

      Juan Amador fue director de la Banda de Música de Marmolejo (Jaén) entre 1931 y 1945 y precisamente una banda de aquella localidad, la de “Nuestra Señora de la Paz” bajo la dirección de Javier Miranda Medina grabó en el año 2015 un disco titulado “Camino del cielo”, con marchas, himnos, pasacalles y pasodobles escritos a la Virgen de la Cabeza, donde se interpretan 5 obras del maestro Amador. (Para escuchar el audio pulsar la tecla Play)

PASACALLES ROMERO

Banda de Música Nuestra Señora de la Paz - Pasacalles Romero.mp3

REINA DE LA SERRANIA

Banda de Música Nuestra Señora de la Paz - Reina de la Serranía.mp3

EL DIVINO ROSAL

Banda de Música Nuestra Señora de la Paz - El Divino Rosal.mp3

MISION JUBILAR

Banda de Música Nuestra Señora de la Paz - Misión Jubilar.mp3

SOL Y FE RADIANTE

Banda de Música Nuestra Señora de la Paz - Sol y Fe Radiante.mp3

MI ROSA PREFERIDA

Banda de Música Nuestra Señora de la Paz - Mi Rosa preferida.mp3

Otras obras de Juan Amador

SENTIR DE GUITARRAS

Sentir de Guitarra - Intermedio (Cuadro Sinfónico) Juan Amador Jiménez.mp3

PEÑA CULTURAL

Peña Cultural - Juan Amador Jiménez [Pasodoble].mp3

AYAMONTE

Ayamonte - Juan Amador Jiménez [Pasodoble].mp3


viernes, 19 de mayo de 2017

Sobre el patronazgo de San Jorge y la Virgen de los Santos y sus fiestas (y II))




LA VIRGEN DE LOS SANTOS

       El culto a la Virgen de los Santos es antiquísimo y aunque sabemos de su existencia ya en 1507,[13] durante todo el siglo XVI apenas hay noticias que induzcan a pensar que era de los más importantes en Alcalá. En las actas de los cabildos tan solo se recoge unas obras de adecentamiento para solar la ermita en 1560 [14] y la compra de un cáliz con el dinero de la herencia que deja el santero de la misma en 1561.[15] Prueba de que se trataba de una devoción poco afianzada es el hecho de que, examinados minuciosamente los dos primeros libros de bautismo conservados en el Archivo parroquial, que recogen partidas desde 1536 hasta bien entrado el siglo XVII, no hemos encontrado a nadie a quien se le ponga por nombre María de los Santos. Lo mismo ocurre con los dos primeros libros de matrimonios, donde tampoco hallamos a nadie con este nombre. Como dato curioso, decir que en los mismos aparece con bastante frecuencia el nombre de Mencía.

       Sólo con el paso del tiempo este culto irá afianzándose, siendo en el siglo XVIII cuando definitivamente la talla de la Virgen ocupe el primer lugar entre las devo0ciones marianas en Alcalá. Ya en 1700 existe constancia, por el testimonio de un obispo, de la celebración de lo que hoy conocemos como Romería: 

“Item por quanto emos sido informados q. en el dia q. se celebra la fiesta de nra. Sa de los Stos. en su Hermita extramuros de esta villa concurren en ella la mayor parte del clero de esta nra (nuestra) Igla. y las Justicias y Regimientos de esta Villa, en forma capitular y otros muchos particulares a quienes se haze combite esplendido quedándose a comer en dha (dicha) Hermita a costa de los mareveds (maravedíes) qe se juntan de limosna entre los hermanos de la Confradia, y devotos de nra Sa….” [16]

       A mediados de siglo, en 1753, encontramos un primer intento por parte del Ayuntamiento para nombrar a la virgen de los Santos como patrona de Alcalá:

  “el acuerdo zelebrado en treze de mayo del año pasado de mil setezientos zinqta y tres por el que determino hazer ynstanzia a el Yltmo Señor obispo de Cadiz a fin de lograr su bene plazito para botar por Conpatrona la milagrosa ymaxen de Maria Santisima de los Santoss…” [17] intento que no cuajó, puesto que pasados dos años, aprovechando la visita del obispo Fr. Tomas del Valle, se vuelve a solicitar el copatronazgo de la Virgen.

      Tampoco entonces se llevó a efecto la petición, debiendo pasar más de un siglo hasta que en 1877, estando de visita pastoral el obispo Félix María de Arriete y Llano, quedó tan impresionado por las demostraciones de fe que todo el pueblo de Alcalá rendía a María de los Santos, suplicándole agua ante la sequía que se padecía, que decidió escribir al Papa para solicitar este patronazgo. Tradicionalmente se mencionaba la fecha del 5 de septiembre de 1877 como la del nombramiento de la Virgen de los Santos como Patrona de Alcalá, aunque ya di cuenta en mi libro “Apuntes para la historia de la Hermandad…” de que esa es la fecha en que se conoce la concesión del Patronato en nuestra localidad y que el mismo Papa Pio IX concedió también unas indulgencias el 18 de mayo, por lo que la fecha oficial debía ser en torno a esta última fecha. En su día, cuando estuve investigando sobre este asunto en el Archivo Secreto Vaticano, me informaron de la existencia de documentación relativa a la Virgen en el Archivo para la Causa de los Santos. Hace unos meses retomé el tema, contactando con la encargada de dicho archivo, Simona Durante, quien por email oficial me informó lo siguiente: “il Decreto con cui si riconosce alla Vergine il titolo di compatrona della città di Alcalá de Los Gazules, datato 26 aprile 1877 e la supplica, dell’8 settembre 1876, per ottenere il suddetto patronato.” Por desgracia, este Archivo no tiene servicio de reproducción de documentos y sólo permite la consulta personal en sala y aunque hemos dado los pasos pertinentes para la obtención de una copia, por premura de tiempo, no ha sido posible conseguirla antes de que estas líneas vean la luz. 

       Visto lo cual, se puede afirmar que el 26 de abril de 1877 es la fecha de la concesión del título de Patrona de Alcalá a la Virgen de los Santos. Sin embargo, ésta no se debió a la petición del Obispo Arriete, puesto que la solicita el 29 de abril de 1877, es decir, tres días más tarde de ser nombrada Patrona. La petición hecha el 8 de septiembre de 1876 parte del Arcipreste Francisco de Paula Castro, en nombre de los curas y beneficiados de Alcalá, apareciendo las firmas del beneficiado Francisco de Paula Escalona y de los presbíteros Francisco Vargas, Manuel de la Corte Ahumada y Francisco de la Cuesta, días antes de la celebración de la Romería y es muy posible que guarde relación con la concesión del título de ciudad a Alcalá, concedido apenas dos meses antes, aunque no lo podremos corroborar definitivamente hasta ver el texto original con los motivos de la solicitud.

      Y, para terminar, hablemos de lo que hoy se considera una fiesta en torno a la Virgen, como es su venida al pueblo, si bien antiguamente no tenía nada de festivo, sino más bien todo lo contrario, pues cuando tenía lugar, era sinónimo de calamidades. En el libro anteriormente citado sobre la Historia de la Hermandad de la Virgen documenté 32 visitas hasta 1950, ignorándose cuándo se comenzó a traer a la Virgen hasta la localidad, estando documentada la venida más antigua el 21 de noviembre de 1723. 

       Gracias nuevamente a las actas del Ayuntamiento, podemos fechar ese primer traslado de la Virgen en rogativa, hecho que se produce casi un siglo antes de la fecha más antigua conocida, concretamente a finales de abril de 1635, cuando los regidores alcalaínos acuerdan hablar con el cabildo eclesiástico para trasladar la Imagen desde su ermita hasta la Parroquia:

“Yda a los santos

En este cabildo se trato que por quanto ay muchos días que no llueve mas a de dos meses conque el canpo esta muy agostado y los ganados peresen de hanbre y los trigos están tan pequeños que con el gran lebante que hay se van secando sin espigar acordaron que se havle al Sor vicario y beneficiados que haga prosesion y se vaya por nra sª de los santos y se trayga a la iglesia mayor y se vele en la dha iglesia por el cabildo y otros caballeros y asi se acordó” [18]


       Con anterioridad a esta fecha, las actas no recogen absolutamente nada. Es más, en años de sequía extrema, como 1561,[19] en que incluso hubo que llevar el grano a moler hasta Jimena porque los molinos de Alcalá no podían trabajar por falta de agua, no se menciona para nada a la Virgen.

        Dos años más tarde tenemos la segunda venida de la Virgen, que nos ofrece varios datos interesantes, como el arreglo de los caminos para traer a la Virgen: “por quanto por la falta del agua se acordado traer a nuestra señora de los santos en la Yglesia mayor de Sr San Jorge desta villa donde a pedimto del p(ueblo?) se trayga Y Porque esta desbiada del lugar la ermita mas de media legua Y ay muchos barancos y para que se pueda traer es nesº (necesario) alinar (allanar o alinear) el camino y en cerco? poner unos tapiales y planchas? Para que el clero y las comunidades puedan pasar y el pueblo se aline y se comete para aliñarlo y disponerlo a don pedro costilla vesino desta villa al qual se le da comisión” [20]

       Pero mucho más interesante es sin duda cómo acaba esta visita, porque a los dos días de estar en el pueblo, la Virgen obró el milagro y llovió, celebrándose con la suelta de un toro, danzas e incluso cohetes: 

 “En este cabildo se trato que por quanto por no aver llobido en esta villa ni en toda la comarca de questava el canpo perdido por no aver llovido de que abia muy grande necesidad en (¿?) y a pedimto de los vecinos desta villa se traxo a nuestra senora de los santos questa media legua de aquí ques de mucha devosion y luego que vino a dos días q llobio y porque es justo haserle fiesta grande? Porque y a los nueve días es la otava se trayga un toro y aya dansas salgan a caballo y se le echen cohetes y lo que costare se pague de los propios del qº desta vª” [21]



NOTAS

[13] AMAG. Testamento de Francisca Martín de Ortega, otorgado en Alcalá el 8 de junio de 1507 que se halla en el legajo 407. Expedientes del Hospital de la Misericordia. 

[14] AMAG. Legajo 3 folio 19 vto. Cabildo del 26 de marzo de 1560. 

[15] AMAG. Legajo 3 folio 62. Cabildo del lunes 28 de abril de 1561. 

[16] Archivo parroquial de Alcalá. Libro 1º de visitas, folio 112.Visita pastoral del obispo Fr. Alonso de Talavera. 

[17] Así se recoge en una copia del acuerdo del Cabildo, conservada en el Archivo Diocesano de Cádiz, con fecha de 16 de mayo de 1755. 

[18] AMAG. Legajo 8 folio 671 vto. Cabildo del 31 de abril de 1635 

[19] AMAG. Legajo 3 folio 69 vto. Cabildo del 30 de mayo de 1561. 

[20] AMAG. Legajo 9 folios 21 y vuelto. Cabildo del 20 de abril de 1637. 

[21] AMAG. Legajo 9 folio 30. Cabildo del 29 de abril de 1637.

viernes, 12 de mayo de 2017

Una visita al Beaterio en 1917



Ismael Almagro Montes de Oca

      El 2 de mayo de 1917, Diario de Cádiz, en su edición de la tarde, publicaba una crónica escrita por un tal FABIO narrando una visita realizada al Beaterio de Jesús, María y José el mes anterior: 

“El sol pone su pincelada de oro en las verdinegras paredes de los vetustos edificios que circundan el convento; la risa argentina y cascabelera de las pequeñuelas que, como bandadas de gorriones, invaden la plaza, rompe la monotonía gris de la mismas y pone en el ambiente una ráfaga de alegría sana y juvenil.

       Es la hora de la salida del colegio; encaminamos nuestros pasos hacia él.

      La hermana portera nos recibe, conduciéndonos a una salita rectangular de lucientes y enjalbegadas paredes; transcurren varios minutos; reina un silencio de tumba, tan solo interrumpido por el tic-tac del reloj en su marcha desesperante; la atribulada faz de un Cristo parece revelar los dolores de sus llagas palpitantes.

      Unos pasos quedos, rítmicos, suaves se aproximan; es una Hermana con la que cambiamos un saludo.

     Le manifiesto mis deseos de visitar el convento, de conocer la organización interna de esta fundación a la que tanto he oído alabar; la Hermana, después de decirme que la Sra. Superiora se halla indispuesta, me invita a seguirla.

     Después de cruzar un pasillo salimos a un alegre patio empedrado con pequeños guijarros; es es el destinado al asueto de las colegialas durante las horas de recreo; en el centro un arriate circular sirve de base a un corpulento naranjo.



     En galerías cubiertas se alinean simétricos los pupitres para la escritura; las salas destinadas a al enseñanza son tres, amplias y grandes, con mucha luz y ventilación; llama mi atención las sillas minúsculas que hay en la sala de párvulas, verdaderos juguetes propios para completar el mobiliario de una casita de liliputienses.

      Subimos al piso superior, donde se halla instalada la enfermería para mujeres; consta de una sala con ocho camas, otra para enfermas particulares y otra para infecciosas, a más del comedor y el cuarto de vestuarios, con sus roperos de nogal protegidos con tupidas mallas metálicas, afin de que la ropa tenga la necesaria aireación.


      La sala de infecciosas comunica con la celda de la enfermera de guardia y todas las dependencias están orientadas al Mediodía, recibiendo luz y ventilación en abundancia por amplios ventanales, desde los cuales se atalayan las enhiestas cumbres de las correderas, que parecen tocar el cielo con sus rocosos picos.

      Este pequeño Hospital no está aun terminado; aun queda mucho que hacer para terminar las reformas que poco a poco, debido a los escasos recursos de que dispone la fundación, se le van haciendo; la cuestación que hace pocos meses hicieron las hermanas por Andalucia y el festival que en Agosto último organizaron distinguidos jóvenes de la localidad a beneficio del Beaterio, no fueron suficientes para dar cima a la importante obra; solo sirvieron para darle más actividad, mas no en la forma que era de desear.

     Pasamos a la Sala de labores, colmena laboriosa donde las alumnas ponen de relieve su paciencia en las raudas incomprensibles de los encajes complicadísimos.

      Cuando entramos en ella, una educanda interna, bella y morena, estaba inclinada sobre su labor como los rojos claveles en los floridos vergeles sevillanos al recibir la caricia de la brisa bienhechora; sus manos pálidas, exangües se mueven vertiginosamente lanzando de una a otra los torneados palitroques del mundillo, que en histórica danza parecen un conclave de fadas, movidas por mágico impulso en noche de sábado.

     Hacemos a la Hermana algunas preguntas; y por ella nos enteramos de estos detalles; el Beaterio de Jesús María y José, da enseñanza gratuita a más de ciento veinte niñas, sin distinción de clases sociales, y sostiene el hospital que ya dejamos descrito; todas estas necesidades tienen que cubrirlas con las escasas rentas de la fundación, teniendo sus administradores el raro privilegio de comunicar a la renta una verdadera electricidad, pues parece increíble que con tan pequeños recursos puedan hacer frentes a tamañas necesidades.


      ¿A qué adjetivar la labor altruista, desinteresada de este puñado de corderos del Señor? Ella por si misma se recomienda; el Beaterio es la casa de todos; sus puertas a todos están abiertas, lo mismo a la dama acomodada que a la humilde lugareña.

       Una y otra moldearon y fundieron sus almas en los crisoles del convento en el que las Hermanas fueron para ellas madres cariñosas y en cuya exquisitez y ternuras vieron abatir sus alas de crisálidas, las que luego fueron y serán modelo de madres y esposas.

       Al marcharnos pasamos por la pequeña iglesia del convento; una penumbra suave la envuelve; la luz mortecina de una lámpara al reflejarse en las doras molduras arranca a estos irizados destellos y las notas dulces del piano al mezclarse con los cánticos litúrgicos de las Hermanas en el coro, se elevan ofrendando al Todopoderoso un himno de infinita ternura.

FABIO

Alcalá y Abril de 1917”

NOTAS

Las fotografías no se corresponden con el artículo publicado en 1917


viernes, 5 de mayo de 2017

Censo de población de Alcalá en 1857



Ismael Almagro Montes de Oca

      En mayo de 1857, se llevaba a cabo en todo el territorio nacional un censo de población, que contenía no sólo el número de habitantes sino también los nombres de los distintos lugares habitados.

      La parte correspondiente a nuestra provincia sería publicada en el Boletín Oficial de la Provincia de Cádiz el martes 18 de enero de 1859, para que sirviese de base a las autoridades y corporaciones para un nuevo censo previsto.

     En este censo, se le asigna a Alcalá una población de 9025 habitantes, de los cuales 5525 residían en la aun villa, mientras que, la nada despreciable cifra de 3500 vecinos, vivían diseminados en los diferentes caseríos, cortijos y chozas que componían el término de Alcalá.

      Resumimos a continuación la información detallada con el número de habitantes por zonas:

NOMBRE de los pueblos, aldeas, Caseríos y demás lugares comprendidos en su jurisdicción
Clase de las poblaciones
Número de habitantes
Alcalá de los Gazules
Villa
5525
Cañada del Rosal, Mojón alto y Pajarete,

dos molinos harineros
Caserío
5
Carrascales, Moranto, Regajales, quiebra hacha, Picacho, Mojea de Escobar, Montero, Lagunetas, Laureles, Breña, Bujeo del Canto, Patrite y Asomadilla,

cincuenta y siete chozas y seis ranchos, doce molinos harineros y dos huertas
Caserío
525
Dehesa del Pradillo y yeguada
Cortijada
217
Dehesilla y cabeza redonda,

dos molinos aceiteros
Caserío
14
Fraja y llanos de la Dehesilla,

cuarenta y tres chozas
Caserío
174
Frios, Puerto de la Parada y Vega de la Golondrina
Cortijada
145
Gil de Moya. Carreta Quebrada, Monte de Abajo, Dehesa de Aguijones, Cobatillas, Esperón, Los Santos, Mocailen y el Jaral,

treinta y dos ranchos, veinte chozas, Santuario de Nuestra Señora de los Santos y un molino harinero
Caserío
292
Higuera, Utrera y Matabueyes,

dos molinos aceiteros
Caserío
7
Hoya, Dehesa de las Correderas, Barbate y Fresnillo.
Cortijada
57
La Loma y Cañada de Mariana,

veinticuatro ranchos
Caserío
146
Palmitoso y Puerto del Verdugo,

siete casas de viñas y olivares.
Caserío
42
Palmosa, Llanos de la Mata, Vega Blanquilla, Dehesa del Torero, Macote, Poyales, Cabeza de la Villa, Cermeño y Chaparro del Cordero, Mojeta,

cincuenta y cuatro ranchos, diez y nueve chozas y tres cortijos
Caserío
546
Partido rural del Prado, Pileta y Zurita,

cinco cortijos
Caserío
122
Pelagallo y Notares, tres molinos harineros
Caserío
5
Peña arpada, Bodegón y Yeso, ocho casas de huertas
Caserío
40
Puerto de la Paloma, Algarrobosa, y Valdegamas,

treinta y siete ranchos
Caserío
255
Rocinejo, Mesto, Tallones, Tote, Arnaos, Lasaca, Bobadilla, Nateruelas, Casas del Jautor, Dehesa del Peso, Dehesa de Yeguas, Lomo del Judio, Zafilla,

sesenta y siete ranchos, veintinueve chozas, cuatro cortijos, siete casas de dehesas, y siete de huertas
Caserío
724
Tablado, Hardales y Saltillo, ocho chozas
Caserío
18
Vizcaína, Mesa del Esparragal y Corteganilla,

Veintinueve ranchos
Caserío
169


 
Plano del término de Alcalá de 1874