viernes, 28 de febrero de 2014

Felipe Salas Arriola: periodista y escritor (1851-1892) (y III)




      No hemos podido encontrar ninguna noticia más referente al juicio contra Felipe Salas celebrado el 21 de noviembre de 1884, pero a buen seguro es de nuevo encarcelado en la madrileña cárcel Modelo, puesto que allí se halla el 1 de febrero de 1885, según una carta que publica el periódico “La Discusión” el 21 de febrero. Dicha carta estaba dirigida originalmente al periódico “La Taberna”, pero como no es publicada en dicho rotativo, decide enviarla al primero. En la carta, aparte de dar las gracias por las muestras de apoyo recibidas, aclara que su colaboración con “La Taberna” es exclusivamente literaria y decide dar por finalizada dicha relación debido seguramente a presiones políticas. También informa del cierre definitivo de su periódico “La Montaña”, a la vez que espera cumplir con sus suscriptores una vez se encuentre en libertad:

      "«Ciudadano director de La Taberna: Mi distinguido amigo y correligionario: Abusando de su benevolencia, reclamo un pequeño lugar en las columna de vuestro socialista semanario para hacer constar en ellas lo siguiente:

       Primero. La inmensa gratitud que debo á mis queridos amigos y correligionarios de Madrid y provincias. A los primeros, por sus reiteradas visitas y por las atenciones que me dispensan, sin desconocer que obran así por espontánea solicitud, y no por mis pobres ó inutiles merecimientos. A los segundos, por las cariñosas epístolas que me dirigen, cartas que me hacen sobrellevar con revolucionario orgullo las horas que siento trascurrir en esta celda, sin que tampoco me engría el desvanecimiento, al agradecer su al agradecer su redacción apasionada.

      Segundo. Que fui completamente ajeno á la redacción de La Voz de las Tabernas, y si se exceptúan los artículos «Los descamisados», «Ojalateros,» las «Cortinas parlamentarias» la «Estafeta 5ª» y algunos sueltos, mis escritos en la socialista Taberna, han sido exclusivamente literarios hasta dia 19 del pasado. Y que desde hoy dejo de escribir en absoluto en sus secciones, porque no dispongo de mi completa libertad de acción, que tan precisa es en determinadas circunstancias.

      Tercero: Que con el número 31 quedarán completamente indemnizados todos los antiguos suscriptores de La Montaña, cumpliéndose así el primero de mis solemnes compromisos.

      Cuarto. Que retiro, desde ahora, cuanto se refiere al obsequio que prometí á los suscritores de La Taberna, hasta tanto que no se cumpla mi actual arresto y se halle en prensa el primer tomo de mi «Biblioteca religiosa.»

      Pero como los derechos adquiridos hasta la fecha son sagrados, copio á continuación las iniciales y el pueblo de los amigos y correligionarios que recibirán los primeros ejemplares de mi humilde obra:

Tarazona: A. T. Resta 2 reales. —Santa Fé: A. R. G.-Albatana: A. C. Resta 2 reales. —Pobes: V. V. —Zafra: J. R. —Cuevas Altas: J. M P.—Melilla: A.J.B.—Burgos: B. V.—Minas de Tharsis: J. P.-Puebla de Sanabria: A. S.—Irun: L. J.— Minas de Tharsis: J. G. N.— Albatana: M. C. Resta dos reales—Almendralejo: R. F. G.—Pontevedra (jefe en la estación de). Ecija: J. R. —Salamanca: T. R. S.-Montanchez: J. R. T. —Jumilla: M. B —Puebla de Cazalla: F. G. —Horcajo: E. G. — lniesta: R. M. — Si incurro en cualquiera omisión involuntaria, que se sirva reclamar el interesado. — Le da á V., ciudadano director, anticipadas gracias y le desea salud y revolución social.-Felipe Salas Arriola—Cárcel Modelo 1. º de Febrero de 1885»” (18) 

       Una vez más desconocemos el tiempo que Felipe Salas permanece en la cárcel. Justo un año después de escribir la carta anterior, el 12 de febrero de 1886, nos lo encontramos en Alcalá, donde vino quizá buscando un poco de tranquilidad, tras todos los problemas que le habían acarreado plasmar sus ideales políticos en las páginas de varias publicaciones.

       En nuestro pueblo preside la celebración el 12 de febrero de 1886 del aniversario de la República por parte de varios partidos. Desviándonos aquí un poco del tema que nos ocupa diremos que en dicha celebración participa el partido socialista revolucionario, representado por Diego Valle. Esta noticia constituye una novedad, pues adelanta la fecha de la existencia de la agrupación socialista alcalaína varios meses, ya que hasta la fecha se habla de su fundación en octubre de dicho año.

      La crónica es publicada por “La República” en su edición del día 18 de febrero:


      “FELICITACIONES

Alcalá de los Gazulez 12 de Febrero de 1886.

Sr. Director de La República

Muy señor mío y distinguido correligionario: Con verdadero júbilo tengo el honor de participarle como que en esta ciudad se ha conmemorados el 13º aniversario de la proclamación de la República española en solemnísimo banquete, en el cual estaban representado los partidos posibilita, federal pactista, demócrata progresista y socialistas revolucionarios.

El hecho se verificó en el Círculo de Comercio, cedido galantemente por sus socios, cuyo local, profusamente adornado con emblemas alegóricos, fue invadido por una multitud ávida de asistir al acto, siendo de sentir que innumerables correligionarios no pudiesen asistir como comensales porque la capacidad del local -á pesar de ser muy grande- no lo permitía. En los brindis hicieron uso de la palabra los ciudadanos Soto Alba, Rosales Sánchez, Sánchez González (José), y González Cumbre (Antonio), inspirándose en los sentimientos de inteligencia y fraternidad que á todos animaban,

Después el representante del partido republicano progresista, ciudadano F. Wancenlen, hizo uso de la palabra, acentuando la necesidad imprescindible de consumar la coalición apetecida en toda España, terminando con brillantísimos periodos para hacer constar que la índole de aquel acto memorable se cifraba en realizar el movimiento de concentración de todas las fuerzas revolucionarias para conseguir el próximo advenimiento de nuestros queridos ideales, reasumiendo los brindis con la elocuencia que le caracteriza, el presidente Salas Arriola. - Por los demócratas progresistas, Francisco Wancenlen y Jimenez. -Por los federales pactistas, Antonio González Cumbre. - Por los posibilistas, José Blanco Fernández. Por los socialistas, Diego Valle.” (19) 

      Dos meses después, el 18 de abril, se produce la reorganización del partido republicano federal alcalaíno, siendo nombrado Felipe Salas Arriola, presidente honorario del mismo. :

      “ORGANIZACIÓN DEL PARTIDO FEDERAL

      Cristobal Ramos Salcedo, secretario del Comité republicano federal de Alcalá de los Gazules, nos dice que en dicha población, a las doce de la mañana del día 18 de Abril de 1886, se reunió el partido republicano federal en el teatro de la localidad, previamente citado por los ciudadanos Antonio González , Antonio Salas, Cristobal Ramos y Antonio Rosales, con objeto de llevar a efecto la reorganización del Comité del partido; que manifestado este fin a la reunión, se constituyó la mesa electoral que se acordó fuese por personas extrañas, recayendo los nombramientos en los ciudadanos F. Nanceulen y J. Sanchez González, presidente y secretario respectivamente del Comité progresista; N. Domínguez, presidente del de Ubrique y D. Valle, obrero socialista y representante de los de la localidad. Verificada la elección y escrutinio, todo con arreglo a las prácticas democráticas, resultando elegidos por unanimidad para presidentes honorarios los ciudadanos Francisco Pi y Margall y Felipe Salas Arriola y por mayoría los ciudadanos siguientes: para presidente Antonio Gonzalez Cumbre; para vicepresidente, Antonio Salas Alvarez; secretarios: Cristobal Ramos Salcedo y Miguel Perez Garcia; vocales: Antonio Rosales, Ramon Salas Vázquez, José Carrasco Quijada, Manuel Noble Valle, Miguel Casas Blanco y Antonio Guillen Camacho, los cuales ocuparon sus respectivos puestos. Por el presidente y vicepresidente se dieron las gracias a la reunión por la confianza que en ellos habían depositado y se manifestó que inmediatamente se procedería a la coalición con los republicanos progresistas a fin de que las dos únicas fracciones del gran partido republicano que existen en la localidad, marchen acordes a los fines que le son comunes.

      Se acordó felicitar a D. Francisco Pi y Margall por el resultado tan brillante obtenido en su elección, el cual no tiene precedente en los anales electorales y que ha demostrado que la coalición entre los buenos republicanos es un hecho.
  
       Encontrándose dentro del local el presidente, secretario y varios vocales del Comité republicano progresista, se acordó, en unión de ello, que el domingo próximo se reunirían ambos para ultimar materialmente la coalición, pues moralmente esta hecha por los republicanos de esta ciudad hace mucho tiempo.

      Se levantó la sesión con una entusiasta aclamación a la Republica federal, a los Sres. Pi y Margall, Ruiz Zorrilla, Salmerón, Montemar y demás buenos patricios que han contribuido a la coalición.” (20) 

       Alejado, que sepamos, de la prensa, Felipe Salas se dedica a escribir, publicando este mismo año un libro con el título de “La Revolución Social”, editado en Sevilla por Martínez y Parra.

       Sin embargo, nuestro paisano tarda relativamente poco en volver al trabajo periodístico. En 1887 lo hallamos al frente del periódico “El Telegrama revolucionario” y parece ser que las autoridades inician una caza de brujas contra él, puesto que en julio de 1887 es de nuevo encarcelado, esta vez en Sevilla. Que la encarcelación fuese debida a la publicación de textos ya publicados anteriormente, cerrándole el periódico y las irregularidades de su encarcelación , demuestran esta persecución:

       “El probado y consecuente federal D. Felipe Salas Arriola, director de El Telegrama revolucionario, preso en la cárcel de Sevilla por pretendidos delitos de imprenta, ha nombrado para defenderle en las dos causas que en tal concepto se le siguen, al jefe del partido republicano-progresista de aquella ciudad, nuestro querido amigo y correligionario el distinguido jurisconsulto D. Miguel Corona.

      Y ya que del Sr. Salas Arriola hablamos, no dejaremos de lamentar las molestias de que viene siendo objeto durante los dos meses que lleva de cárcel, después de haber sido muerto a mano airada su periódico, por el grave delito de haber reproducido un soneto del poeta cubano J. de Diego, publicado en Los grandes infames en 1882, y por un artículo inserto en La Montaña hace cinco años.

       Al Sr. Salas se le encarceló sin que previamente se hiciesen llegar hasta él las citaciones, declarándosele rebelde; y concluso el sumario, y encontrándose las dos causas en la audiencia, este es el dia en que no se a resuelto su excarcelación bajo fianza, a pesar de haber presentado escrito solicitándola con fecha 2 del corriente.” (21) 

       Ante este atropello, nuevamente “El Motín” sale en defensa de Salas Arriola y el 22 de septiembre publica lo siguiente:

      “PALOS Y PEDRADAS

       Hace dos meses se halla en la Cárcel Nacional de Sevilla nuestro amigo y compañero en la Prensa D. Felipe Salas Arriola, procesado por supuestos delitos de imprenta.

      Ha solicitado la excarcelación bajo fianza, y hasta la fecha en que nos escribe no ha recibido contestación alguna á su solicitud.

      Si se tratara de algún criminal con protectores de alto bordo, estaría ya en libertad sin fianza ni garantía ninguna; pero tratándose de un periodista, ¿quién piensa que se la ha de conceder lo que justamente pide?

       No es tan honroso, pero sí más útil, ser bandido que periodista, en estos tiempos de libertad secundum Mateo.” (22) 

      En los mismos términos se expresa “La República” (23), quien tilda a nuestro personaje de “conocido federal”.

      A partir de aquí le perdemos el rastro y ya no tendremos más noticias sobre Felipe Salas Arriola hasta su fallecimiento, que se produce en Sevilla en 1892, a la edad de 41 años. La crónica que se publica en “Las Dominicales del libre pensamiento” el día 3 de julio nos permiten conocer que nuestro paisano había publicado otra obra literaria, “Historia de los Pontífices” y que acababa de terminar otra titulada “Cristo” en la que había trabajado durante 12 años.

   “Felipe Salas y Arriola.
  
      Acaba de morir repentinamente en la flor de la edad, en Sevilla, nuestro queridísimo correligionario Felipe Salas y Arriola. ¡Pobre amigo! Hace pocos días, hablando con nosotros, lleno de salud, nos comunicaba sus pensamientos más íntimos y las esperanzas que fundaba en el porvenir del libre pensamiento en España.

      Todo su tiempo le dedicaba ahora á escribir una obra titulada Cristo. Doce años trabajó en ella sin cesar, buscando datos en todas partes y en el momento de concluirla, la muerte implacable sumió en el desconsuelo á toda su familia y amigos.

      Nació Felipe Salas, en Alcalá de los Gazules (Cádiz) en el año de 1851, y era casi un niño cuando estalló la gloriosa revolución de Septiembre, en la cual se distinguió exponiendo mil veces su vida para defender los sacrosantos ideales de su generoso corazón.

      Más tarde fundó en Madrid el periódico La Montaña con su inseparable compañero Luís Blanc, abandonando por independencia de cáracter a su ilustre jefe Pi y Margall, del cual hablaba, sin embargo, siempre con entusiasmo y admiración. Hasta su muerte, no dejó de militar un solo instante en las filas del partido federal.

      Felipe Salas, entre otras cosas, deja dos obras: La revolución social que publicó la Biblioteca Roja y la Historia de los Pontífices. Su pasado de abnegación á la causa de la República, lo hizo acreedor á la admiración y el respeto de cuantos tuvimos la dicha de tratarlo. A su entierro puramente civil han asistido numerosos amigos y correligionarios. — Ferdinand Paulet.” (24) 



NOTAS

(18) “La Discusión” Año XXX n. º 1.912, página 2. Edición del sábado 21 de febrero de 1885

(19) Edición del 18 de febrero de 1886 de “la República” Año III nº 642 pág. 2.

(20) “La República” Año III nº 699 página 3. Edición del domingo 25 de abril de 1886.

(21) Edición del miércoles 21 de septiembre de 1887 de “El País” Año I nº 92 pág. 3.

(22) “El Motín” edición del suplemento del nº 38 con fecha de 22 de septiembre de 1887 página 4.

(23) “La República” edición del viernes 23 de septiembre de 1887. Año IV nº 1140 página 2.

(24) Edición de “Las Dominicales del libre pensamiento” del 3 de junio de 1892. Año X nº 596 página 4.

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